ANÁLISIS
San José, 11 jul (elmundo.cr) – Cuando en la campaña política anterior el tema de bienestar animal recibía gran apoyo popular, los estrategas de Luis Guillermo Solís lo utilizaron como uno más de sus “productos de mercadeo”.
En la estrategia de manipulación utilizaron un video donde el entonces candidato Solís Rivera, que sostenía un perro, ofrecía una serie de siete promesas sobre el tema de bienestar animal.
De las promesas de campaña solo una depende del trabajo de la Asamblea Legislativa, la que mencionaba “Multas económica a quien maltrata animales”, las otras serían un trabajo que se realizaría desde el gobierno central.
Las siete promesas que se promocionaban en el vídeo de campaña de Solís Rivera sobre el tema de protección a animales eran las siguientes:
1. Educación obligatoria en escuelas y colegios.
2. Multas económicas a quién maltrata animales.
3. Campañas masivas de castración a bajo costo para reducir la sobre población callejera.
4. Incluir rescate animal en planes de emergencia nacional.
5. Exigir responsabilidades a instituciones involucradas incluido el SENASA.
6. Constitución de una red de voluntariado nacional para rescate animal.
7. Fomentar la adopción de mascotas.
Es común que cada vez que sucede el ataque a un animal, las personas que votaron por Solís Rivera guiados por esta promesa le reclamen en redes sociales al hoy presidente.
En este sentido después de la agresión sufrida por un perro de nombre Duke, nuevamente llueven las criticas a la falta de compromiso en las promesas realizadas en campaña por Solís.
Ante las críticas en la red social Facebook del presidente Solís, publicaron a su nombre “el Gobierno ha sido consistente en su compromiso de repudiar el maltrato animal, por eso ha mantenido su apoyo al proyecto de Ley de Bienestar Animal, que se tramita en la Asamblea Legislativa. De hecho, en las pasadas sesiones extraordinarias, con el empuje del Poder Ejecutivo y el concurso de la mayoría de las fracciones, se logró un gran avance en el procedimiento de esta propuesta, hasta el punto de tenerla al borde de su aprobación”
Continuó el mensaje diciendo “actualmente, dado que estamos en sesiones ordinarias, la agenda la define el Parlamento, por lo que naturalmente el avance de la iniciativa es de su competencia. Estoy seguro que la mayoría de los diputados comparten el mayor interés para ponerle fin a esta barbarie, y concordamos en que la ley ayudará mucho en ese sentido, por lo que hacemos un llamado hacia su pronta aprobación”.
El gobierno insiste en que el tema es exclusivamente legislativo, aunque las promesas realizadas, con una única excepción, le corresponden trabajarlas al Ejecutivo.