San José, 11 jul (elmundo.cr) – El periódico La Nación denunció este lunes en su edición impresa y digital una serie de presiones por parte del Banco Nacional de Costa Rica (BNCR), luego de que en las últimas semanas publicara informaciones de interés público que daban cuenta de cuestionables situaciones que dejaban mal parada a la institución.
Con cuatro notas informativas y un editorial, La Nación reveló que el Banco Nacional le eliminó de forma paulatina la pauta publicitaria tras empezar sus publicaciones, además de que el banco estudia la forma de interponer demandas penales y una de ellas con el fin de eliminar las publicaciones accesibles en su versión digital.
El diario reveló inicialmente el acaparamiento de nombramientos y dietas en las Juntas Directivas de las subsidiarias del Banco por parte de directores de la entidad, quienes tras las informaciones renunciaron a esos cargos. Asimismo, expuso la actitud que tomó el banco cuando salió a la luz el caso de una directora vinculada con una empresa, cuyas cuentas bancarias fueron cerradas por el Banco de Costa Rica.
Además, expuso más recientemente los riesgos del Banco Internacional de Costa Rica (BICSA), del cual el Banco Nacional es dueño del 49% de las acciones y cuyo informe en su poder, generó una gran preocupación a lo interno de la entidad, a tal punto, que falsamente afirmaron que la Reserva Federal de los Estados Unidos exigía una investigación por fuga de información confidencial.
Disminuir o cancelar la pauta estatal a un medio de comunicación por informaciones que molestan a los gobiernos de turno ha sido una medida duramente criticada y censurada internacionalmente.
“La utilización de recursos públicos para acallar a la prensa viola la libertad de expresión de quien emite el mensaje y también el derecho del público a recibir información. Es una práctica odiosa porque implica utilizar el dinero del pueblo para mantener al pueblo en la ignorancia”, reseñó el diario en la nota principal en la que expone publicamente las acciones del Banco Nacional en su contra.
Inclusive, Juan Carlos Corrales, gerente del Banco Nacional reconoció al diario en una entrevista que la medida la adoptó por recomendación de los encargados de administrar la publicidad del banco, pero que luego tomó la decisión de dar marcha atrás.
Por las publicaciones relativas el informe del FED sobre la vulnerabilidad del BICSA, el banco, según reseña La Nación, tomó la decisión de crear una comisión especial investigadora con amplias facultades, entre las cuales se encuentra realizar un seguimiento de las llamadas y correos electrónicos de sus directores y funcionarios para determinar si alguno filtró la información al periódico.
Medida similar la adoptaron en el 2014 para determinar si alguno filtró a El Financiero información sobre las acciones que tomaría la entidad para palear el deterioro en sus ganancias.
Armando González, director de La Nación advirtió que si el banco prospera en su intento por pedirle a un juzgado que ordene al diario a eliminar los documentos subidos a su sitio web, recurrirán a todas las instancias, inclusive internacionales que estén a su alcance.
