
San José, 03 may (elmundo.cr) – El diputado del Partido Liberal Progresista, Jorge Dengo Rosabal, aseguró que “hemos soportado décadas de un socialismo teórico”
Ante esto resaltó que “en los próximos dos días probablemente escucharán en detalle todas las carencias del Gobierno Alvarado Quesada, así como todas las inexactitudes del discurso, omisiones y deudas que este gobierno PAC (extensión del anterior gobierno PAC) nos dejó”.
El legislador manifestó que “creo que para todos los costarricenses los defectos son claros, tanto así, que cuando hoy el presidente Alvarado quiso buscar una mirada de apoyo dentro de las curules, no encontró alguna; y no encontró alguna porque no hubo partido que lo representara. Recuerdo las memorables palabras de Ottón Solís en el 2018 cuando el PAC logró la presidencia por segunda vez: “Los del PAC tenemos una deuda que pagar”; bueno, el mensaje fue clarísimo: al PAC se le acabó el crédito, tanto así que ni un diputado pudo elegir”.
Para el parlamentario “uno no se puede desconectar de la realidad. El pueblo es sabio, y sabe soportar a un gobierno cuando le toca tomar decisiones difíciles, siempre y cuando sean las correctas”.
“A fin de cuentas, por más que uno quiera no se le puede dar a todos lo que quieren. Así no funciona la política. La política es precisamente el arte de tomar decisiones en beneficio de la mayoría. Lo que es claro, es que el pueblo se cansó de que las decisiones aplicadas perjudicaran a la mayoría”, aseveró.
Dengo hizo hincapié en que “nos quedamos esperando la reactivación económica, la mejora en la educación, la reducción del costo de la vida igual que un descenso en el desempleo”.
“Tomar las cifras macroeconómicas recientes como muestra de buen trabajo es mezquino dado que el crecimiento después de lo peor de la pandemia es esperado. Nadie se puede atribuir eso como un logro. Si acaso instituciones como CINDE, PROCOMER y COMEX las cuales han funcionado al 100% para atraer inversión extranjera directa y para promover las exportaciones del país. ¿Y cómo lo han hecho? alejándose de la idiosincrasia pública y funcionando como organizaciones empresariales privadas. Tenemos tres joyas que ojalá no les metan mano”, manifestó.
El diputado resaltó que “tenemos mucho por delante, hay mucho que hacer, y al menos yo estoy muy entusiasmado por tratar de contribuir para beneficiar a la mayoría”.
“Estoy testarudamente empeñado en poder convencer a esa mayoría sobre el engaño al que ha sido sometida cuando algún advenedizo oportunista habla y culpa al “neoliberalismo””, enfatizó.
“Ese fenómeno fantasma que ha sido utilizado por la izquierda para ponerle nombre al capitalismo de amigotes”, aseguró el legislador.
Además añadió que “lo que nuestro país ha vivido en las últimas décadas se llama mercantilismo”.
“Esa ideología que, bajo una máscara inexistente de libre mercado, solo beneficia a unos pocos sectores o empresas. Eso no es liberalismo”, acotó.
A lo que mencionó que “de hecho el liberalismo lo que busca es que el mercado sea libre, que las distorsiones sean mínimas y que las fuerzas del mercado terminen beneficiando a los que importan: los ciudadanos”.
“Hemos soportado décadas de un socialismo teórico. Teórico porque en lo económico y social, el bienestar de la mayoría ha sido lo último en mente de gobernantes que buscan por un lado beneficiar a unos pocos, y por el otro, apaciguar a otros, creando Estado, creando Instituciones”, añadió
Dengo lamentó que “los trabajadores, los productores, los empresarios, los que crean valor están atrapados en la mitad de esta cruel realidad y cada vez más con voz más fuerte y resonante claman por medidas que ayuden al país a caminar”.
“Ese es el propósito guía de la fracción del Partido Liberal Progresista. Propósito que de manera optimista ha encontrado eco en casi todas las fracciones de la Asamblea Legislativa, quienes con la madurez de saber que no se puede seguir haciendo lo mismo, han aceptado seguir una agenda nacional para el desarrollo del país. Esto es lo que nos tendrá trabajando incansablemente por los próximos cuatro años: hacerle la vida más sencilla a los costarricenses, eliminando trabas para la producción y el trabajo, diseñando un Estado más eficiente, simplificando nuestro sistema impositivo, haciendo la función pública transparente y mejorando la calidad de nuestra educación”, aseveró.
“En otras palabras, tomando las decisiones obvias, aunque a veces sean difíciles, para traer prosperidad y bienestar para la mayoría”, concluyó.