Limón, 04 nov (elmundo.cr) – La Diócesis de Limón manifestó su preocupación por la situación presupuestaria del Centro Académico de Limón del Tecnológico de Costa Rica (TEC) y advirtió que la falta de recursos podría dificultar la continuidad de sus operaciones y afectar a cientos de estudiantes.
En un comunicado firmado este miércoles 4 de noviembre por el obispo de Limón, monseñor Javier Román Arias, y el director de la Pastoral Social Diocesana, el sacerdote Manuel Zamora Salazar, la Iglesia pidió al Gobierno y a la Asamblea Legislativa tomar medidas para garantizar el funcionamiento de la sede universitaria.
Según el documento, los recursos correspondientes al último trimestre de 2026, cercanos a los ₡492,9 millones, todavía no han sido girados.
A esta situación se suma la discusión legislativa del expediente 25.803, que contempla una reducción de esos mismos fondos.
«Sin el giro de estos recursos, la sede no tiene cómo cubrir sus gastos ordinarios. Si la situación se extiende, cientos de estudiantes podrían quedar a mitad de su formación», advirtió la Diócesis.
La Iglesia recordó que el TEC abrió su sede en Limón en 2014 y que, desde entonces, ha permitido a jóvenes de hogares con recursos económicos limitados acceder a estudios universitarios sin tener que trasladarse a otras provincias.
Iglesia pide garantizar los recursos
En el pronunciamiento, la Diócesis destacó que la sede universitaria representa una oportunidad para jóvenes que, por las condiciones económicas de sus familias, difícilmente podrían costear alojamiento, alimentación y transporte para estudiar en Cartago o San José.
Además, señaló que Limón enfrenta desde hace años problemas de desempleo y falta de oportunidades para su población joven, por lo que considera que debilitar el centro académico significaría un retroceso para el desarrollo de la provincia.
El obispo y el director de la Pastoral Social también recordaron que el financiamiento de las sedes regionales de las universidades públicas tiene sustento en el artículo 24 del título IV de la Ley 9635, reformado mediante la Ley 9732.
Aunque reconocieron las dificultades fiscales del país y la responsabilidad de las autoridades de administrar los recursos públicos, sostuvieron que la educación superior de las regiones no debería estar entre las primeras partidas sujetas a recortes.
Por esa razón, la Diócesis planteó cuatro solicitudes concretas:
- Al Poder Ejecutivo y al Ministerio de Hacienda: girar los recursos correspondientes al último trimestre de 2026, conforme a la legislación vigente.
- A la Asamblea Legislativa: valorar las consecuencias de la reducción planteada en el expediente 25.803 y preservar los fondos necesarios para el funcionamiento del TEC en Limón.
- Al Poder Ejecutivo y al Legislativo: garantizar el financiamiento para 2027, con el fin de brindar estabilidad a la institución y a su comunidad estudiantil.
- A las instituciones involucradas: mantener un diálogo que permita encontrar una solución para garantizar la continuidad del centro universitario.
Finalmente, la Iglesia manifestó su disposición de acompañar los esfuerzos para alcanzar un acuerdo entre las instituciones.
«Sería lamentable que una institución que ha hecho tanto por la juventud limonense tuviera que suspender sus labores por falta de recursos», concluyó el pronunciamiento.

