San José, 26 ene (elmundo.cr) –El Comité de Crédito del Banco Nacional aseguró que el ICE no habría informado a tiempo de algún incumplimiento del consorcio Hidrotárcoles, por lo que continuó haciendo desembolsos para el desarrollo del proyecto hidroeléctrico Capulín.
Hace escasos días, el lunes por la tarde, el instituto informó que, a raíz de un supuesto incumplimiento del desarrollador del proyecto en cuanto a los plazos de entrada de operación de la planta, se tomó la decisión de resolver el contrato, pese a los giros bancarios y que la obra tiene un avance de un 50%.
Los integrantes del banco afirmaron en la Comisión Especial que investiga los créditos bancarios, que el ICE aprobó un plan de trabajo junto con Hidrotárcoles, donde se habría incluido un cambio en la fecha de inicio de operación de la hidroeléctrica Capulín-San Pablo.
El inicio de operación comercial de la planta estaba pactado dentro del contrato para agosto de 2015, pero una serie de comunicaciones entre el ICE y el contratista dejan en evidencia que el nuevo plazo se fijó para el 1 de junio de 2017.
Según el subgerente de Riesgo y Finanzas, Bernardo Alfaro, a pesar de que ya contaban con esos documentos, el 9 de julio de 2014, el ICE le señala a Hidrotárcoles que tendrá derecho a cambiar la fecha de entrada de operación por una única vez, un año antes del plazo garantizado en el contrato.
El 29 de julio de 2014, la compañía le contesta a la institución que, en atención a la nota, la nueva fecha de inicio de operación comercial sería el 1 de junio de 2017.
A partir de ese momento el comité quedó conforme con la nueva fecha de entrada de operación de la planta, ya que contaban con tiempo suficiente para abarcar el periodo constructivo de 36 meses establecidos en el contrato.
En octubre de 2014, ya ingresa todo el equipo de ingenieros del ICE. De ahí que el primer desembolso del banco se da en noviembre de ese año, tal y como relató el funcionario del ente financiero.
“El 19 de enero de 2015, el ICE emite otra nota donde dice que realizará la planificación y el seguimiento del proyecto hasta el periodo de pruebas que aseguren la fecha de inicio de operación comercial, confirmada por Hidrotárcoles para el 1 de junio de 2017, y agrega que considera el programa de trabajo presentado como cierto y actualizado”, explicó el subgerente.
El proyecto sigue su marcha, y en abril de 2015, el ICE e Hidrotárcoles firman un acuerdo para que la institución lleve a cabo el procedimiento de expropiación de fincas; un problema que al día de hoy continua.
El 30 de junio de ese año, el instituto le envía a la Compañía Nacional de Fuerza y Luz la nueva matriz energética 2015-2035, que incluye el proyecto Capulín con una fecha de inicio de operación comercial para el segundo trimestre de 2017, relató Alfaro.
Un giro de 180 grados en lo pactado

Al comité le toma por sorpresa que en julio de 2015, el instituto le pide al ingeniero de ellos que se haga acompañar de los representantes bancarios, ya que suspenderían el contrato por un supuesto incumplimiento “grave” del contratista.
Es en ese momento cuando el Banco Nacional decide suspender los desembolsos a Hidrotárcoles, mientras que la empresa a su vez inicia una serie de procesos legales y solicita medidas cautelares para tratar de eliminar el efecto de la decisión del ICE.
Durante ese periodo, se dan una serie de reuniones entre la institución y el banco, e incluso una supuesta reunión en Casa Presidencial, afirmó el funcionario Alfaro, quien además confirmó que a lo largo de 11 meses tuvieron el proyecto paralizado al no desembolsarle dinero al desarrollador.
En ese ínterin, debido a la presunta inseguridad jurídica que se genera por la decisión del ICE, Hydrochina, que es la empresa subcontratada por Hidrotárcoles para el desarrollo de varias facetas del proyecto, toma la decisión de finiquitar el contrato, generado un atraso mayor en la obra.
Resolución de un juez

El 3 de marzo de 2016, el ingeniero del banco hace ver que con la llegada del invierno, si no se construye la ataguía, que es una mini represa, el banco podría perder lo invertido hasta el momento, es decir $22 millones.
“Estábamos valorando qué hacíamos para construir una obra que vale $5 millones, cuando nos llega una resolución de un juez que dice se ordena al ICE suspender los oficios que paralizaron el proyecto, los oficios que tenían la intención de paralizar la obra de interés público y se ordena continuar la ejecución normal del contrato. Eso fue el 19 de abril de 2016”, aseguró Alfaro.
Debido a esa resolución, la dirección jurídica del Banco Nacional dijo que había una instrucción judicial y tenían que seguir con el contrato. “Si no seguimos con el proyecto, más bien el contratista nos va a meter una demanda espantosa, porque la obra se va a descarrilar”, sostuvo el funcionario.
Por ello, la entidad bancaria reanudó los desembolsos a Hidrotárcoles; entre ellos, los $5 millones que costaba la ataguía, con lo cual se protegió la obra.
Al final, Hidrotárcoles contrató a una empresa china, “muy famosa, “muy fuerte”, que ha sido al parecer proveedora del propio ICE en ambos proyectos.
En abril de 2016, el banco siguió girando de acuerdo al plan establecido, mientras que el ICE habría mantenido a su equipo vigilante de la construcción de la planta.
“Nosotros seguimos los desembolsos y no tenemos ninguna evidencia de que haya ningún incumplimiento, porque resulta, y aquí sí quiero decir que aunque el contrato solo esté firmado por Hidrotárcoles y por el ICE, los financistas somos parte del contrato, aparecemos en una buena cantidad de cláusulas.
“Las cláusulas de recisión del contrato, las cláusulas de resolución del contrato, ahí parecen protecciones para los financistas, entonces aunque nosotros no seamos firmantes en el contrato, lo cierto es que somos parte muy activa y muy importante de él”, acotó el integrante del banco.
Por último, Alfaro recordó que hay una cláusula, la 3.5.7 del contrato, que supuestamente obliga al ICE a informarle al financista de cualquier incumplimiento del contratista, pero el Nacional al no recibir ninguna alerta de esa naturaleza, le siguió desembolsando el crédito a Hidrotárcoles.
Contrario a lo declarado por los funcionarios del comité de crédito, el ICE aseguró, por medio de una comunicación oficial, que el Banco Nacional sí conocía de la decisión que tomó de resolver el contrato por presuntos incumplimientos del contratista.
Desde enero de 2016, el instituto le informó al banco su intención de resolver el contrato, por lo que, según el ICE, la entidad financiera estaba obligada a suspender los desembolsos desde esa fecha, a pesar de que ya había girado montos al proyecto.
La resolución contractual por parte del ICE en etapa de “proyecto”, supuestamente no lo obliga a pago alguno, ya sea con el contratista o al financista, algo que ha sido desmentido por el Banco Nacional.
“Por último, el ICE sostiene que es su responsabilidad, como administrador de fondos públicos, no dejar pasar los incumplimientos contractuales en favor de una empresa privada; por eso tomó la decisión de resolver el contrato BOT establecido con la empresa Hidrotárcoles S.A.”