
San José, 8 dic (elmundo.cr)- El Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) impugnó el lunes anterior el informe de la Contraloría General de la República (CGR), sobre el encarecimiento de $90 millones en la construcción del proyecto hidroeléctrico Toro 3.
La contraloría hizo una auditoría al ICE y a la Junta Administrativa del Servicio Eléctrico Municipal de Cartago (Jasec), que se asociaron para el desarrollo de la planta hidroeléctrica, en Marsella de Venecia, en San Carlos, Alajuela.
También se auditó al Banco de Costa Rica, que estuvo a cargo del fideicomiso con el que se financió y arrendó el proyecto.
Según el ente contralor, el costo de la obra aumentó en un 87% al pasar de $104 millones, en 2006, a $194 millones, en 2012; fecha en que concluyó la construcción.
Para el ICE, dicho informe pretende reclasificar el arrendamiento de la planta de “operativo” a “financiero”, alegando que este instrumento debe apegarse a las Normas Internacionales de Información Financiera (NIIF).
No obstante, la entidad aclaró que el arrendamiento fue estructurado en 2007, cuando tales reglas “no eran de acatamiento” para las instituciones públicas.
Aunado a ello, Toro 3 fue construida con el fin de satisfacer la demanda eléctrica nacional, en medio de las “limitaciones” enfrentadas por el ICE para el endeudamiento y la inversión.
La institución forma parte del programa de trabajo de Administración Pública para implementar las NIIF, que incluye a 200 instituciones. Por eso, desde 2009 aplica un plan de desarrollo que se encuentra en una etapa avanzada.
En el recurso, presentado dentro del plazo establecido, la clasificación de arrendamiento “cumplió”, según el ICE, con las directrices respectivas del Ministerio de Hacienda.
De igual manera, en la impugnación el ente estatal cristalizó que la metodología utilizada para evaluar el proyecto es “válida y se apegó a la normativa vigente al momento de su aplicación”.
“No procede la disposición de la Contraloría de reclasificar el arrendamiento de Toro 3. Su registro contable se basa en políticas avaladas por la Contabilidad Nacional, entidad rectora en la materia, que además otorgó un plazo adicional para implementar las NIIF en estas figuras”, indicó Luis Pacheco, gerente de Electricidad del ICE.
La Contraloría supuestamente reconoció en el informe impugnado–punto 2.58, página 17– que el costo de esta obra se impactó por los motivos que el instituto expuso en “repetidas” ocasiones.
El proyecto enfrentó 21 juicios y 18 incidencias relacionados con una misma familia, procesos que atrasaron su construcción por casi tres años y provocaron un impacto negativo cercano a los $36 millones. Además, entre ellos se destacó un juicio por el uso del subsuelo; una discusión sin antecedentes en el país.
Los efectos del terremoto de Cinchona, en enero de 2009, también habrían elevado la inversión en $9 millones.
“La paralización de la obra –entre 2007 y 2010– impidió que el fideicomiso refrendado por la Contraloría empezara a operar, pues este mismo Órgano lo condicionó a la entrada en posesión de los terrenos. Ese rezago incidió en el precio de varios materiales, y de forma particular en el acero, que se incrementó en $22 millones”, recordó el ICE.
La CGR emitió el informe DFOE-AE-IF-0012-2017, que tuvo como objetivo examinar la razonabilidad de la inversión final en la planta hidroeléctrica, para comprobar el retorno financiero de la inversión; los principales ingresos devengados, costos y gastos incurridos por parte del ICE, Jasec y el fideicomiso P.H. Toro 3.
En dicho informe, la CGR determinó que el ICE “no se apegó” a las buenas prácticas de evaluación de proyectos, para elaborar los flujos de caja de la obra Toro 3, que están en el estudio de factibilidad. LEA TAMBIÉN: Contraloría halla débil evaluación financiera y económica en planta hidroeléctrica Toro 3
La auditoría señaló que hubo una omisión en el cálculo del Valor Actual Neto (VAN), indicador generalmente aceptado por los evaluadores para medir la rentabilidad deseada de un proyecto.
Por otra parte, se calculó de forma “imprecisa” la Tasa Interna de Retorno (TIR), indicador que mide de forma complementaria la rentabilidad de un proyecto.
“No se incluyeron los costos financieros del capital invertido, ni el incremento en el precio de los insumos para la construcción”, cita el documento.
Tampoco se utilizó “una sola” metodología para elaborar el flujo de caja operativo, ya que combinó precios corrientes (nominales), con precios constantes (reales).
Por último, se aplicó un método “incorrecto” para estimar los ingresos y gastos; lo cual, originó un crecimiento mayor de los ingresos que sobrestimó la rentabilidad del proyecto.