San José, 16 jun (elmundo.cr) – La diputada de Pueblo Soberano, Nayuribe Guadamuz, hizo un llamado a los diputados a aprobar los proyectos de Ley presentados por la presidenta de la República, Laura Fernández.
Guadamuz señaló que “hay una gran mentira que Costa Rica lleva años escuchando. Los que prefieren dar abrazos a quienes dan balazos aseguran que ser firme contra el crimen es un exceso. Dicen que tener mano dura contra los delincuentes es incompatible con la justicia, o que fortalecer las herramientas del Estado es una amenaza para las libertades de los ciudadanos”.
“Pero los titulares de las noticias no son mentiras, son el reflejo de cómo las leyes protegen a los delincuentes y no a las víctimas. Mientras los mismos de siempre discuten teorías en sus escritorios, el crimen organizado avanzó. Hoy muchos costarricenses sienten que los delincuentes entran al Poder Judicial por una puerta y salen al mismo tiempo por la otra”, agregó.
La diputada comentó que “Graciela Jiménez, madre de Naomi Ramírez, una de las jóvenes asesinadas en Limón, cuyo caso parece que quedará impune porque uno de los sospechosos fue absuelto por un juez, es un claro ejemplo de indignación y sufrimiento por esas decisiones judiciales”.
“Cuando eso ocurre, no solamente perdemos la seguridad, también perdemos la confianza en la justicia. Por eso, los proyectos de ley presentados por la presidente de la República, Laura Fernández Delgado, en materia de seguridad, tienen un objetivo muy claro, devolverle la tranquilidad a la gente honrada, recuperar la autoridad de la ley y dejar claro que en Costa Rica quienes cometen delitos serán severamente castigados”, aseguró.
Guadamuz insistió en que “la ley debe estar del lado de las víctimas, de las familias y no del lado de los delincuentes. La ciudadanía está cansada de ver a los mismos delincuentes siendo detenidos una, otra y otra vez, un día sí y otro también. Tardan más tiempo en llegar a la celda que lo que están en ellas. Mientras las comunidades siguen sufriendo por la reincidencia de estos delincuentes”.
“No aceptamos que un delincuente que tiene varias condenas, múltiples detenciones y pasadas a la Fiscalía siga siendo tratado como una golondrina. Quien convierte el delito en una forma de vida debe enfrentar consecuencias más severas. El mensaje es claro, la reincidencia no puede seguir siendo premiada con la impunidad”, aseguró.
La legisladora recalcó que “también impulsamos el proyecto para sancionar a quienes forman organizaciones criminales que deterioran cada rincón de nuestro país. Son estructuras que financian delitos, reclutan jóvenes, intimidan comunidades, trafican drogas, armas y destruyen oportunidades para miles de costarricenses. Esto debe cambiar. De hoy en adelante, quien decide formar parte de una banda criminal debe saber que enfrentará consecuencias penales por el simple hecho de integrarla, colaborar con ella o ayudarla a crecer”.
“La Ley Gerson Rosales es el proyecto que lleva el nombre de un oficial que entregó su vida sirviendo y protegiendo a Costa Rica. Fue un ataque contra el Estado, fue un ataque contra la autoridad, fue un ataque contra todos los costarricenses que esperan vivir en paz. Tenemos la obligación de responder con acciones. Por eso esta ley fortalece la protección de nuestros cuerpos policiales, endurece las sanciones contra quienes los agreden o amenazan y les brinda mayores herramientas para cumplir su labor”, sostuvo.
Guadamuz manifestó que “la seguridad no se trata únicamente de castigar. Por eso apoyamos iniciativas como la Ley de cero ocio en las cárceles. Queremos mano dura contra quienes construyen pistas de aterrizajes clandestinas, pero también para quienes alcahuetean para que sus terrenos sean utilizados para eso”.
“Impulsamos leyes que fortalezcan la seguridad, que respalden a quienes nos protegen, pero que además se enfrenten al crimen organizado sin miedos. Costa Rica no tiene que vivir con miedo. Costa Rica no debe permitir que las bandas criminales dicten las reglas en nuestras comunidades”, dijo.
“Las propuestas ya están sobre la mesa. Ahora nos corresponde a nosotros, compañeras y compañeros diputados, diputadas, actuar. Asumir las decisiones que el pueblo costarricense está esperando de nosotros para enfrentar estas lacras que nos tienen atemorizados. Y demostrar que, cuando se trata de combatir la delincuencia, a esta Asamblea Legislativa no le tiembla el pulso”, concluyó.