
San José, 19 jul (elmundo.cr) – El Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) anunció que desde que se puso en marcha la planta geotérmica Miravalles en el año 1994, un total de 1552 hectáreas hectáreas de bosque han sido reforestadas.
Este logro rompe con la creencia popular de que los proyectos geotérmicos generan daños ambientales en las áreas protegidas en las que se encuentran y es actualmente, el principal argumento que los ambientalistas usan en contra de un proyecto de Ley que permitiría desarrollar más proyectos de energía geotérmica.
“A 2014, ya se sumaban 1848 hectáreas de cobertura boscosa madura en plena recuperación dentro de este campo geotérmico, que en 1984 solamente llegaban a 297 hectáreas. Es decir, se ha logrado devolver el bosque a 1552 hectáreas”, detalló el ICE en un comunicado de prensa.
La reforestación incrementó el turismo recreativo y ambiental en la zona, trayendo beneficios económicos para los habitantes de Bagaces y cantones vecinos.
Según detalló la institución, la posición de la central geotérmica al oeste del Parque Nacional permitió al ICE conectar las áreas reforestadas con algunos parches boscosos que sobrevivieron a la expansión ganadera en Guanacaste.
“Hoy, esas interconexiones son un único manto repoblado por numerosas especies de flora y fauna, que ya atraen a cazadores mayores. Los avistamientos comprueban la recuperación de los antiguos potreros, con una consecuente protección del recurso hídrico en la provincia con mayor déficit de lluvias del país”, dijo la institución estatal.