San José, 15 mar (elmundo.cr)- Los pescadores de atún afrontan actualmente, una de sus mayores crisis, producto de la flota atunera extranjera.
Así lo revela una investigación desarrollada por la Fundación MarViva y la Universidad Nacional (UNA) sobre el sector pesquero nacional, donde afirman que el recurso de mayor valor de la pesquería nacionales lo lleva la flota atunera extranjera, por un pequeño porcentaje de su valor.
Según Jorge Jiménez, de la Fundación MarViva, la flota internacional se le está cobrando aproximadamente 15% por tonelada de extracción.
“Esto representa una limitación para la flota nacional de palangre que básicamente captura únicamente un 5% de lo que se está pescando en nuestras aguas y que en este momento el recurso no da para más y no puede crecer. Consideramos que la flota internacional debe capturar menos”, explicó Jiménez.
Esta medida no afectaría el suministro a la planta procesadora de atún ubicada en Puntarenas y por el contrario, generaría más ingresos al país y mayor cantidad de empleos. No obstante, el experto afirmó que debe ser un proceso integral, donde se capacite a la flota nacional y que se utilicen tecnologías más modernas.
De hecho, Jiménez comentó que estas medidas ayudarían a reducir los indices de pobreza que afrontan las comunidades costeras.
“Esta espiral de pobreza que estamos viendo en las zonas costeras, aumentar; la flota nacional se ha disminuido de poco más de 500 embarcaciones a cerca de 400, los niveles de pobreza son de los más altos en la zona costera, paradojicamente tenemos uno de los recursos más ricos de la región y no hemos logrado utilizarlos”, señaló.
Asimismo, destacó la importancia de comercializar mejor el atún, con mayores medidas sanitarias y contar con una mayor presencia policial dentro del mar, pues asegura que en este momento es muy escasa, ya que faltan recursos y embarcaciones grandes que permitan mantener un mayor control.