San José, 16 sep (elmundo.cr) – La presidenta de la República, Laura Fernández, salió al paso de las críticas recibidas por el dispositivo de seguridad implementado durante las celebraciones del 14 de septiembre en Cartago, calificando el operativo como un éxito que permitió resguardar a las familias costarricenses.
La mandataria enfatizó que su prioridad durante los actos patrios fue garantizar la integridad de los menores de edad, padres de familia y adultos mayores que asistieron a la tradicional conmemoración de la llegada de la Antorcha de la Independencia.
“Yo no pienso cargar en mi conciencia y sería muy triste que hoy estuviéramos lamentando que algún niño o que algún padre de familia o que algún adulto mayor saliera lastimado en un evento que era un acto cívico”, afirmó la jefa de Estado.
Fernández rechazó los cuestionamientos sobre las restricciones de acceso y cierres perimetrales, asegurando que la medida respondió a una gestión de riesgos necesaria. “Yo soy madre de familia, ¿creen que iba a ser tan irresponsable de exponer a cualquier menor de edad a estar ahí en los actos cívicos? No, señores, no mientras yo sea presidente de la República”, sentenció.
La mandataria aprovechó el espacio para contrastar su gestión con administraciones anteriores, asegurando que bajo su mandato y el de su antecesor, Rodrigo Chaves, no se ha hecho uso de la fuerza desmedida contra la ciudadanía.
“En el gobierno de don Rodrigo Chaves y en lo que va del mío no hemos abierto una sola lata de gas lacrimógeno. En el gobierno pasado y en lo que va del mío no se ha, perdón la expresión, garroteado a ningún manifestante de nuestro país”, añadió.
Asimismo, Fernández hizo un llamado a no politizar las festividades patrias. “No voy a permitir que se quiera enlodar un acto que estuvo revestido de civismo donde todas las familias pudieron participar y que se dieron la atención a los riesgos correspondientes a este tipo de situaciones”, concluyó la presidenta.
El operativo en Cartago había sido objeto de cuestionamientos por parte de sectores de la oposición y algunos comerciantes locales, quienes señalaron que las medidas de seguridad fueron desproporcionadas y afectaron el libre tránsito y la actividad económica en el centro de la provincia. No obstante, el Ejecutivo ha sostenido que las acciones fueron preventivas ante posibles riesgos identificados.