San José, 26 feb (elmundo.cr) – El diputado del Liberal Progresista, Eli Feinzaig, señaló que “los datos sobre la situación fiscal deberían encender las alarmas en esta Asamblea Legislativa y en todo el país”.
“La deuda superó el 60% del PIB a diciembre y es necesario que dimensionemos lo que esto significa. Como mencioné ayer, el segundo semestre del 2025 la deuda del gobierno aumentó en más de cuatro mil millones de dólares, pasando de un 57,4 por ciento del PIB al 60,4 por ciento. Esto nos obliga a volver a la fase más restrictiva de la regla fiscal y el problema es que cuando el Estado gasta más de lo que es capaz de sostener, quienes terminan pagando la factura son los ciudadanos”, aseguró.
Feinzaig criticó que “el gobierno escoge aplicar austeridad recortando becas y otros programas sociales, dejando la educación en tucas y negando recursos para la policía y el OIJ, pero se lava las manos y minimiza la situación. El presidente Chaves dice no me avergüenza, mientras que el Ministerio de Hacienda tiene el descaro de culpar al Banco Central de que se haya superado el umbral del 60%, dice porque la economía creció menos de lo que el Banco Central había proyectado”.
“Claro, es culpa de las estadísticas y no de haber aumentado el endeudamiento en 1.64 billones de colones en seis meses. Es culpa de las estadísticas también que la economía haya crecido menos, que la recaudación se haya estancado y que se hayan destruido más de 100.000 empleos en lo que va este gobierno. Calificación en narrativa, 100. Calificación en capacidad de autocrítica, un cero bien grande y redondo”, agregó.
Feinzaig recalcó que “cuando la deuda crece más rápido que la economía, lo que está en juego es la libertad de los costarricenses. Cada colón que hoy se destina al pago de intereses es un colón menos para seguridad, educación, infraestructura o innovación. Durante años hemos escuchado la misma narrativa, que el crecimiento del gasto público es inevitable. Siempre hay una nueva emergencia, una nueva excepción, una nueva excusa, pero los costarricenses no queremos más excusas de los responsables de llevar al país a esta situación”.
“Hoy vemos las consecuencias. Un escenario fiscal más estricto significa salarios estancados, menor margen para inversión pública y el continuado deterioro de la educación y la seguridad ciudadana. La solución no puede ser recortar por recortar ni castigar a los ciudadanos con más impuestos y trabas. La respuesta es hacer que el Estado funcione mejor, eliminar duplicidades y entender que la austeridad a ciegas no es sinónimo de deficiencia, sino de irresponsabilidad”, aseguró.
Para Feinzaig, “el problema es que el Estado sigue creciendo sin mejorar los resultados. No es la solución más gasto, más burocracia y más trabas. Un Estado más grande no es sinónimo de mejores servicios públicos. Un Estado ineficiente es en realidad el mayor enemigo de la justicia social. Este gobierno prefiere dedicarse a inventarse enemigos políticos antes que reconocer la realidad fiscal. Prefiere socavar los contrapesos que buscar soluciones. Prefiere, en fin, poner en riesgo el sustento de los costarricenses y debilitar la democracia”.
“Yo no vine a esta Asamblea a buscar aplausos ni a complacer a un presidente con ínfulas de emperador. Vine a buscar mejores condiciones de vida para los costarricenses y un mejor ambiente de negocios, y para eso hemos trabajado desde el PLP. Hemos presentado y aprobado proyectos de ley para bajar costo de vida, eliminar impuestos, simplificar el sistema tributario y reducir el tamaño del aparato estatal”, manifestó.
Feinzaig insistió en que “hemos buscado y encontrado los recursos para fortalecer a nuestras policías, aunque las demás fracciones de oposición y oficialistas no nos acompañaron. Y hemos venido advirtiendo desde hace más de dos años de los riesgos del excesivo endeudamiento, sobre todo en moneda extranjera. La deuda en moneda extranjera aumentó en un 28 y medio por ciento en tres años, aunque eso no se ve cuando se expresa en colones, por la apreciación del 30 por ciento”.
“Y esto amenaza el tipo de cambio, gracias a este superávit de dólares, la sostenibilidad del turismo, del agro y de la industria nacional. En Hacendarios hay hoy ocho créditos por 3.164 millones, más un proyecto de ley de eurobonos por 13.500 millones. La suma de esto es el doble de lo que se ha aprobado en los últimos cuatro años. ¿Hasta dónde pretenden llegar, compañeros y compañeras?”, concluyó.