San José, 13 ago (elmundo.cr) – El candidato presidencial y diputado de Nueva República, Fabricio Alvarado, manifestó su indignación ante los ataques que ha recibido el padre Sergio Valverde por parte del progresismo.
Alvarado señaló que “yo sé que el padre Sergio no necesita que yo lo defienda, ni que lo defienda ninguno de ustedes, creo que su trabajo habla por sí mismo”.
“Pero cuando yo veo el odio que le genera a algunos o que tienen algunos a quienes profesan una fe, incluso ese odio llegando a pasar por encima de las obras que están ahí, que son visibles, que son claras para todos los costarricenses, ya uno se da cuenta que ese odio hace que algunos se conviertan en completos inhumanos”, agregó.
El diputado explicó que “esta semana lo que sucedió con el padre Sergio fue un ataque cobarde contra él y contra todos los que trabajan con él en la Asociación Obras del Espíritu Santo, acusaciones sin fundamento, cuestionando la labor de un hombre que ha demostrado ser íntegro y que ha dedicado su vida entera a los más vulnerables, especialmente a los niños de este país”.
“Cuestionan al padre Sergio por las propiedades que ni siquiera están a su nombre, ve uno comentarios como que se ha enriquecido a costa de la fe de las personas, lo cual pues no me queda más que decir que es un descaro y es una falacia, estas acusaciones, ya él lo aclaró, pero quiero que quede en actas que son falsas”, sostuvo.
Alvarado recalcó que las acusaciones contra el padre Sergio, “demuestran una profunda ignorancia, un odio visceral hacia quienes profesan una fe y además la demuestran con obras, las propiedades y vehículos que la Asociación posee, no son ni siquiera del padre Sergio, lo vuelvo a decir, no están a su nombre personal, lejos de la codicia que estos vulgares le atribuyen, estoy hablando específicamente de un medio que todos sabemos es un medio progre”.
“No deja de causar indignación, entonces como decía, lejos de la codicia que esta gente, que estos vulgares le atribuyen, el padre ha renunciado a lo material, dando todo lo que tiene, incluso su vida por los niños pobres, no sólo de Cristo Rey donde está la Asociación, sino que de toda la provincia de San José y de todo el país, el padre Sergio no tiene carro, no tiene casa, ni siquiera tiene salario, su única riqueza es el amor por los niños que abunda en su corazón”, aseguró.
El legislador aclaró que “esas propiedades que están a nombre de Obras del Espíritu Santo son albergues, comedores, aulas de estudio, esos vehículos de los que habla esa nota son los autobuses y busetas que transportan a los niños de la calle, a los que no tienen nada, para darles un plato de comida, un techo y un futuro, son herramientas de amor y servicio”.
“Obras del Espíritu Santo tiene también albergues para atender a mujeres víctimas de violencia doméstica, ven que ese feminismo extremo de la izquierda es una completa farsa, señores de la izquierda, no es al padre Sergio a quienes ustedes intentan perseguir, porque ni siquiera lo logran, porque todo este país conoce su trabajo, es a los más de 150 mil niños que reciben alimento y abrigo de parte de Obras del Espíritu Santo”, aseguró.
Alvarado insistió en que “ese ataque perverso sólo evidencia lo podrido que hay en el corazón de estos progres, si es que acaso tienen uno, no les importan los niños, ellos como decía son los mismos que aplauden cuando alguien propone el aborto o cuando alguien propone el cambio de sexo en niños y ahora cierran sus ojos ante la realidad de miles de pequeños que necesitan ayuda real, ¿qué tienen en contra de la niñez?, me pregunto, ¿por qué tanto odio hacia los niños, a personas inocentes, al futuro de nuestra nación?”.
“Por supuesto les incomoda la caridad, la fe, la compasión, todo eso les incomoda, porque son valores que no pueden manipular ni controlar, padre Sergio usted no está solo, la inmensa mayoría del pueblo costarricense que conoce su trabajo y ha visto sus frutos está con usted, estoy seguro que usted no necesita que yo lo defienda como decía al principio, porque basta y sobra con su maravillosa obra, sus acciones lo defienden y lo hacen con mayor contundencia que cualquier discurso que yo o cualquiera de mis compañeros pueda hacer en este Plenario”, concluyó.