San José, 12 jul (elmundo.cr) – Pese a que el Presidente Luis Guillermo Solís emitió un decreto en el que ordenaba volver a colocar la estatua de José Figueres Ferrer en la Plaza de la Democracia, esto a la fecha no ha ocurrido.
El malestar por la inacción del Ministerio de Cultura llegó a las redes sociales. Unos 200 costarricenses firmaron una petición para que se acelerara la colocación del monumento, tal y como lo había ordenado el mandatario.
Mediante un comunicado de prensa, el ministerio afirmó que la restauración del monumento a José Figueres Ferrer finalizó en enero de este año y que se está a la espera de que la Comisión Pro Monumento, compuesta por el Ministerio de Cultura y Juventud (MCJ), Ministerio de Educación Pública y Municipalidad de San José, definan el diseño y su localización final dentro de la Plaza de la Democracia.
En dicho comunicado, el ministerio apuntó al alto costo de las dos versiones de proyecto presentadas por el “Grupo de Amigos de Don Pepe” para colocar el monumento.
Su más reciente propuesta alcanzaba un costo de 146.793 dólares, casi el doble de la propuesta presentada en marzo y octubre de 2015.
“El Ministerio de Cultura y Juventud (…) recomendó a Casa Presidencial seguir adelante mediante una intervención más austera, que además de generar una erogación de recursos más ajustada a la condición institucional, atienda las valoraciones técnicas de orden patrimonial”, dice el comunicado.
La propuesta actual, según detalló Cultura ronda los 15 millones, de los cuales el Museo Nacional ya tiene presupuestados 12,3 millones.
“El cálculo final del costo estará disponible a mediados de agosto de 2016, cuando se cuente con los planos y las especificaciones técnicas”, agregaron.
Sylvie Durán, ministra de Cultura y Juventud, dijo que para el Ministerio de Cultura y para el Gobierno, la recolocación del monumento a Don Pepe Figueres, representa un hecho de gran importancia.
“Don Pepe es el visionario humanista que convirtió a Costa Rica en el primer país latinoamericano que apostó efectivamente a la educación, la salud, la cultura, la paz y la civilidad al abolir el Ejército y suprimir la inversión del Estado en fuerzas armadas, volcándola hacia el desarrollo y políticas solidarias”, indicó.
