
San José, 21 may (elmundo.cr) – La diputada liberacionista y presidenta de la Asamblea Legislativa, Silvia Hernández, se refirió a la propuesta de la directiva de la Caja Costarricense del Seguro Social que pretende que hombres y mujeres equiparen las edades en las que se pensionan, siendo de 65 años para ambos.
“Estoy en contra. Es claro que Costa Rica, al igual que muchos países, está teniendo un gran reto para asegurar el futuro de las pensiones”, señaló Hernández.
La legisladora explicó que “la pirámide demográfica de Costa Rica se viene invirtiendo desde los años 90´s; lo que quiere decir que cada vez hay menos jóvenes y cada vez más adultos mayores. Si a esto le sumamos que casi un 50% de las personas trabajadoras están en la informalidad, nos lleva a una situación donde cada vez menos personas contribuyen a la seguridad social costarricense. Ahora bien, esta realidad que se viene dando desde los 90´s y agravada con la crisis de la pandemia que desplazó aún más personas a la informalidad; no ha sido discutida con la seriedad que lo amerita”.
“La CCSS está planteando una discusión basada en una serie de medidas que se pueden tomar, o una combinación de varias de estas. Que pasan por eliminar la pensión anticipada, aumentar las cuotas obreras, aumentar la edad de retiro, reducir el beneficio de la pensión, calcular el monto de la pensión con el promedio total de salarios o una combinación de estas. Todo esto con el fin de evitar que se agoten las reservas del IVM al 2037, según indica el último informe actuarial”, agregó.
Hernández afirmó que “en cualquier discusión debe tomarse en cuenta el impacto para las personas, especialmente los más vulnerables o los grupos históricamente discriminados como lo son las mujeres”.
Además, la diputada expuso que “las diferencias en las edades de retiro entre los hombres y mujeres han estado fundamentadas en una realidad que viven la mayoría de las mujeres en nuestro país, la cual es el trabajo no remunerado del hogar que realizan casi todas las mujeres de nuestro país. Trabajo no remunerado en actividades de preparación de alimentos, limpieza y mantenimiento de bienes, así como el cuidado, formación e instrucción de la niñez o adultos mayores”.
“En el 2017 el BCCR calculó ese trabajo no remunerado de las mujeres en casi 6 billones de colones, eso fue un 18% del PIB de ese año”, agregó.
Asimismo, la liberacionista sostuvo que “el hecho de que las mujeres se puedan pensionar antes que los hombres, compensa, a mi criterio de manera insuficiente, ese trabajo no remunerado de las mujeres. Igualar la edad de retiro entre hombres y mujeres implicaría desconocer nuevamente esas desigualdades históricas, que merecen acciones afirmativas para reducir esas discriminaciones”.
“En 2005 se logró establecer una diferenciación en la edad de jubilarse y en el sistema de cuotas femeninas, debido a esas brechas, así como la recarga del hogar y el cuido que enfrentan las mujeres trabajadoras”, aseveró.
Hernández finalizó destacando que “por lo que estas son las valoraciones, centradas en las personas más vulnerables, que se deben tener en la necesaria discusión sobre el futuro del régimen de pensiones del IVM”.