San José, 16 sep (elmundo.cr) – El diputado del Frente Amplio, Edgardo Araya, cuestionó el operativo de seguridad desplegado durante los actos del 14 de septiembre en Cartago y aseguró que se habría dado un trato diferente a ciudadanos dependiendo de su posición frente al Gobierno.
Araya afirmó que no cuestiona que personas de distintas partes del país llegaran a Cartago en autobuses ni que recibieran alimentación, pero planteó interrogantes sobre quién financió esos gastos.
“En buena hora que vengan buses de todo el país. En buena hora que se les pague un arrocito con pollo para que puedan comer. Que habría que ver quién pagó esos buses y quién pagó ese arroz con pollo. Eso lo vamos a averiguar posteriormente”, manifestó.
El legislador señaló que el problema, a su criterio, radica en que mientras algunas personas identificadas con el Gobierno pudieron participar sin limitaciones, otras habrían enfrentado restricciones por expresar posiciones contrarias a la administración.
“Pero entonces aquí sí han habido ciudadanos de dos categorías. Las personas que se identificaban con el Gobierno, que no tuvieron ningún tipo de limitación, y las personas que eran identificadas como personas que no comulgaban con las posiciones del Gobierno y les violentaron el derecho sagrado a hacerse presente”, afirmó.
Araya también cuestionó que las restricciones se produjeran durante una actividad en la que, según señaló, integrantes de Pueblo Soberano habían cuestionado previamente el uso de este tipo de espacios con fines políticos.
“Además, en un acto que aquí la gente de Pueblo Soberano se levantaba y decía que qué barbaridad, que eso no debe ser usado para fines politiqueros. Bueno, ahí fueron usados”, sostuvo.
El diputado consideró que el Gobierno estaría mostrando temor ante las personas que mantienen posiciones críticas y señaló que buscaría rodearse de ciudadanos que respalden su gestión.
“Parece que ese Gobierno le tiene miedo a la gente que no comulga con ellos y, por supuesto, necesita rodearse de la gente que le aplauda”, expresó.
Finalmente, Araya calificó lo ocurrido como un precedente negativo y defendió que tanto quienes respaldan como quienes cuestionan al Gobierno puedan participar en actividades públicas.
“En Cartago tenían que caber los que aplaudían y los que señalaban, y esto es el peor precedente”, concluyó.