
San José, 17 set (elmundo.cr)- El director del Cuerpo de Bomberos, Héctor Chaves, catalogó los daños ocasionados la noche del domingo al oleoducto ubicado en El Coyol de Alajuela, como un ejemplo claro de vandalismo y delincuencia.
“Las tres perforaciones que provocaron la fuga de combustible se realizaron en dirección a la carretera, exponiendo la vida de las miles de personas que transitan por esa zona y amenazando también al medio ambiente”, precisó Chaves en la conferencia de prensa realizada esta mañana en el Ministerio de Seguridad.
Agregó que la fuga ocasionó la pérdida de entre 500 y 1.000 galones de diésel, de los 3.000 que estaban encapsulados entre las dos válvulas del oleoducto.
La rápida acción de los bomberos y personal de Recope impidió que el derrame de combustibles ocasionara consecuencias de grandes dimensiones.
El jerarca advirtió: “El manejo de hidrocarburos es considerado de alto riesgo y en una protesta no pueden ser utilizados porque atentan contra toda la población”.
“Hago un llamado especial para prevenir y evitar consecuencias que lamentar”, enfatizó el director.
Por su lado el presidente ejecutivo de Recope, Alejandro Muñoz, dijo: “Aunque la carretera fue lavada para minimizar posibles accidentes, las condiciones climáticas pueden ocasionar que suban los residuos de diésel y la carretera adquiera una condición “jabonosa”. Esto podría provocar accidentes de tránsito”.
Las autoridades alertaron del peligro a todas aquellas personas que deben de transitar por la zona del Coyol de Alajuela, sobre la Bernardo Soto.