
San José, 2 may (elmundo.cr) – Ni dos días duró la diputada guanacasteca Suray Carrillo como jefa de fracción del Frente Amplio, luego de que este martes presentara su renuncia al puesto mediante un mensaje en WhatsApp.
Carrillo dimitió luego de que ayer, durante la sesión solemne del 1 de mayo en el Congreso anulara su voto en la tercera ronda al no votar por Ottón Solís, haciendo que el diputado conservador, Gonzalo Ramírez resultara electo Presidente del Primer Poder de la República.
La diputada anunció su renuncia mediante un mensaje que envió a un grupo de WhatsApp que tienen los diputados del Frente Amplio. Momentos antes, publicó en Facebook una disculpa a la militancia partidiara, por haber sido partícipe de la elección del legislador cristiano.
“Humildemente debo reconocer mi error al optar por votar por mi compañero Gerardo Vargas en la tercera votación por la Presidencia del Directorio Legislativo, en vista de que ese voto se anuló y se sumó a Gonzalo Ramírez. Mi error se sustentó en mi deseo de marcar de forma fehaciente el rechazo por ambos candidatos, por un lado un Ottón Solís con quien se intentó negociar, pero que no se logró su compromiso con la agenda social y de DD. HH. del FA. Incluso en sus propuestas que nos presentó, habían elementos de retroceso en los derechos parlamentarios de las minorías, cuando proponía modificar el reglamento para agilizar trámite de proyectos de ley, casi siempre nefastos para el pueblo costarricense”, dijo Carrillo.
Carrillo dijo que Solís tampoco se comprometió a impulsar proyectos estratégicos para muchos sectores, como la defensa del Río Tempisque y TECOCOS (Ley de Territorios Costeros Comunitarios) y tampoco quiso respaldar la agenda de género.
Por otro lado, describió a Gonzalo Ramírez como un enemigo de los derechos humanos, fanático religioso, abanderado de las políticas neoliberales, de desmantelamiento del estado social de derecho, enemigo de las conquistas de las mujeres y hasta con historial delictivo.
“Mi error en parte es de procedimiento: no calculé adecuadamente el efecto de ese voto en favor del candidato de nosotros y que previamente habíamos definido. Horas antes, pedí a la fracción que deberíamos obligar al PAC a buscar otra candidatura, se sugería a Emilia Molina. El resultado terminó siendo, como ya es notorio, totalmente el contrario a mi voluntad”, dijo.