
San José, 6 ago (elmundo.cr)- La llegada del invierno se ha convertido en un verdadero dolor de cabeza para los vecinos de Barrio Luján y la Ciudadela Calderón Muñoz, que reclaman la inoperancia de la Municipalidad de San José.
Frecuentemente casas, calles y negocios comerciales, se ven afectados por las inundaciones que durante el año se producen y las cuales, han dejado en más de una ocasión grandes pérdidas materiales.
La problemática recae en que durante dicha época, el río Ocloro se desborda con facilidad, provocando que el agua sobrepase los límites y afecte considerablemente a los vecinos.
“Es lamentable ver a la gente sacando sillones, cocinas, colchones, con pérdidas totales de sus casas, ver todo lleno de barro e incluso en 2015 se dio un brote de hepatitis a causa de la inundación”, comentó Lorena Muñoz, vecina de la zona.
La desesperación los ha llevado incluso hasta la Sala Constitucional y la Defensoría de los Habitantes que en reiteradas ocasiones, les han dado la razón y han intercedido para que la solución llegue pronto a la zona.
Sin embargo, pese a los múltiples llamados, la Municipalidad de San José hace caso omiso y aunque promete que va a intervenir los 10 puntos más vulnerables del sector, no lo cumple.
“Todos los años montan proyectos, que no se ejecutan, solamente vienen cuando hay inundaciones, limpian un poquito, sacan los troncos pero un proyecto bien elaborado no. Ya no hay manera decirles que no hicieron nada (…). La Municipalidad es totalmente negligente, no cumple con ejecutar los proyectos que tiene que ejecutar”, explicó Muñoz.
Estos son Barrio La Cruz, Barrio Naciones Unidas, Multifamiliares del INVU-Radial hacia Desamparados, Barrio Calderón Muñoz, Barrio Luján, la antigua Dos Pinos, parque la tabacalera, los Yoses sur y la Parrilla.
Incluso, los vecinos crearon varios grupos que les permitiera reunirse con las autoridades para llegar a un acuerdo, pero hasta la fecha esperan la intervención del gobierno local.
“Ellos tienen la característica principal de que no contestan nada, ningún documento te lo contestan. Aquí hay muchas cosas que provocan las inundaciones, una de ellas es que por años han dado permisos sin control a empresas muy grandes, donde les permiten que bote las aguas en el río, alcantarillado deficiente, la mala ejecución de la municipalidad, todo eso se ha ido combinando a través de los años y ha generado que el caudal de los ríos se aumente considerablemente”, añadió la vecina.
Pero la situación no es nueva, pues en el 2013 el Laboratorio Nacional de Materiales y Modelos Estructurales (Lanamme) calificó la zona como “de alto riesgo” en el estudio “Informe de evaluación de alcantarillas GAM vulnerabilidad estructural y del sitio”.
Lo que más molesta a los vecinos, es que meses antes de que la alcaldesa Sandra García terminara su gestión, dejó 260 millones de colones para la intervención de la zona, no obstante, este dinero nunca se ejecutó.
La preocupación es cada día mayor, pues temen que las inundaciones terminen provocando algún brote o enfermedad similar al ocurrido en 2015, así como la destrucción de sus viviendas.
La situación es aún más compleja, pues en el lugar la empresa Kirebe pretende desarrollar un proyecto inmobiliario, que incluye la construcción de varios edificios. Allí se encontraba la antigua Dos Pinos, empresa que años atrás modificó el cauce natural del río provocando que este se sobrepase con mayor facilidad; y según los vecinos, ahora la constructora busca modificar nuevamente el cauce del río para poder echar sus aguas en este.

“A ellos solamente les interesa construir, porque cuando llegó don Johnny (Araya) el Consejo Municipal aprobó un proyecto y qué seguir haciendo torres cómo estas que van a construir, pero también se aprobó, desde el 2016, la prohibición de construir a orillas del río Ocloro”, aseveró.
En un documento enviado al Sistema Nacional de Áreas de Conservación (Sinac) y al Ministerio de Ambiente y Energía (Minae), los vecinos señalan que lo más grave de la situación es que la Municipalidad “ha dejado los trabajos salvadores que evitarán las inundaciones (…) a la empresa Kirebe, todo esto simplemente para obtener los permisos de construcción”.
Por otro lado, en un reciente documento enviado a las comunidades el pasado mes de junio y del cual EL MUNDO tiene una copia, la municipalidad asegura que ya se encuentra en proceso para realizar las obras en la zona.
No obstante, los vecinos insisten en que quieren hechos y no palabras, pues ya no confían en las promesas de la municipalidad, que por años se ha comprometido a solucionar la problemática.