
San José, 18 may (elmundo.cr) – La Defensoría de los Habitantes intervino ante el Consejo Nacional de la Persona Adulta Mayor (Conapam) y el Ministerio de Salud, para que se revisen los procesos de habilitación y acreditación de los centros de atención directa a personas mayores; así como la calidad en la prestación de los servicios, para el fortalecimiento del marco regulatorio vigente.
Para la Defensoría es importante que el Conapam continúe con los procesos de investigación e informes cuando se presenta alguna denuncia, sin embargo, carece de la facultad sancionatoria, en caso de que se compruebe alguna falta hacia la población usuaria de los servicios, ya que deberá tramitarlo a través del órgano rector en materia de acreditación; es decir, el Ministerio de Salud, según lo indicado en el artículo 54 de Ley Integral para la Persona Adulta Mayor (Ley 7935).
En razón de lo anterior, para la Defensoría resulta fundamental las competencias del Ministerio de Salud en materia de habilitación y acreditación para el otorgamiento de los permisos de funcionamiento a los establecimientos de atención a personas mayores, así como la definición de estrategias e instrumentos que faciliten la detección y atención de eventuales casos por malos tratos.
La Defensoría considera que se vuelve necesario una revisión de los procedimientos seguidos a la fecha para el trámite de denuncias en los centros de atención y los instrumentos aplicados, ya que no alcanzan para evaluar el trato brindado a las personas beneficiarias, los factores de riesgo, las deficiencias de la gestión y sus causas, entre otros elementos.
Es por ello que la Defensoría, en un Informe Final con Recomendaciones, urgió al Ministerio de Salud realizar un análisis de los procesos de habilitación y acreditación de los centros de atención directa a personas mayores, bajo la modalidad de atención diurna, larga estancia y albergue, para evaluar los estándares básicos de cumplimento en el funcionamiento de los centros diurnos, los hogares y los albergues, así como la efectiva correspondencia entre la prestación de servicios, la calidad de atención y los derechos humanos de las personas mayores.
Asimismo, al Consejo Nacional de la Persona Adulta Mayor (Conapam) y al Ministerio de Salud, en forma conjunta, revisar la normativa de regulación aplicable a los establecimientos de atención directa a las personas mayores- centros diurnos, hogares y albergues-, al igual que la reglamentación interna de estos centros, procedimientos de intervención psicosocial, prevención y atención de la violencia, el cumplimiento de los derechos y deberes de las personas usuarias, con miras a definir su correspondencia con los estándares establecidos en la normativa de habilitación y acreditación.
En una respuesta del Conapam se informó a la Defensoría que se estableció esa coordinación con Salud para abordar la recomendación. El Ministerio de Salud se encuentra en proceso de revisión del Decreto Ejecutivo No. 37165-S del 04 de junio de 2010 y está en la etapa de construcción de la normativa para el funcionamiento de los establecimientos denominados “centros diurnos”, de ahí que el Conapam realizará las observaciones que correspondan
La Defensoría recomendó establecer un modelo de intervención uniforme para la atención de las denuncias relacionadas con el funcionamiento de los centros de atención y con la vulneración de los derechos de las personas usuarias, que incluya los instrumentos adecuados de prevención, investigación y sanción ante cualquier posible caso de trato inadecuado hacia las personas mayores usuarias del servicio.
En ese sentido, Conapam informó que se acordó su elaboración en cumplimiento a la recomendación de la Defensoría y a partir de su competencia en el tema, será una guía orientadora para todas las instituciones involucradas, las organizaciones, personas adultas mayores y otros.
De igual forma, emprender un proceso de validación y capacitación con las organizaciones prestadoras de servicios de atención directa, sobre el modelo de intervención que se establezca para la atención de las denuncias, una vez construido el modelo.