San José, 06 abr (elmundo.cr) – A los 14 años, Verny Vega tomó una decisión que marcaría su vida: dejar el colegio para dedicarse a la agricultura. Hoy, su empresa familiar, Agrivega, es un ejemplo de resiliencia y éxito, consolidada como proveedora del programa Tierra Fértil de Walmart, que impulsa el desarrollo de pequeños y medianos productores agrícolas en Costa Rica.
Vega, proveniente de una familia agricultora de San Carlos, comenzó sembrando pequeñas parcelas hasta que apostó por el cultivo de camote. Con el tiempo, ese esfuerzo se convirtió en Agrivega, una empresa familiar que, hace ocho años, inició su relación comercial con Walmart.
Agrivega es hoy un proveedor consolidado del programa Tierra Fértil, que brinda apoyo a más de 250 pymes agrícolas en Costa Rica. Este programa ofrece acompañamiento técnico, promoción de prácticas agrícolas sostenibles, capacitación, relaciones comerciales a largo plazo, mercado seguro y oportunidades para innovar.
El esfuerzo de Agrivega fue reconocido recientemente con el premio a Mejor Proveedor Tierra Fértil Costa Rica 2025. “Estoy muy contento y orgulloso de esto que he logrado junto a mi familia. Este reconocimiento es un sueño hecho realidad, un sueño que se ha construido con mucha disciplina, esfuerzo y unión familiar”, expresó Vega.
La empresa, que inició entregando apenas mil kilos de camote por pedido, hoy entrega cerca de 2.000 cajas semanales entre camote y yuca, lo que representa alrededor de 9.000 kilos por semana. La producción ha trascendido las fronteras nacionales, exportando camote a Nicaragua y yuca a mercados como Guatemala y Honduras.
El 2024 puso a prueba la trayectoria de Agrivega, con una temporada lluviosa que afectó la producción. “Se redujo la producción de camote, afectó los ingresos y obligó a replantear la estrategia”, explicó Vega. Implementaron la rotación de cultivos e incorporaron el cultivo de yuca, con el respaldo de Walmart, invirtiendo en infraestructura y tecnología.
“El resultado es un crecimiento del 237% en compras, que se traduce en mayor volumen de producción, alquiler de nuevas fincas, compra de maquinaria agrícola y expansión física de la planta”, afirmó Vega.
El desarrollo de Agrivega también ha tenido un impacto directo en la comunidad sancarleña, generando alrededor de 20 empleos fijos y contratando mano de obra adicional de la zona. La historia de Agrivega es la de una familia que transformó la incertidumbre en estabilidad, la crisis en oportunidad y el esfuerzo en desarrollo.