Últimas noticias

Edicto

Damaris Vargas: La independencia judicial es una línea roja que no se puede pasar

San José, 26 oct (elmundo.cr) – La magistrada Damaris Vargas presentó ante la Corte Plena su candidatura a la Presidencia de la Corte Suprema de Justicia, con un plan de gestión construido —según dijo— “desde la experiencia, el diálogo y el convencimiento de que podemos avanzar hacia un Poder Judicial más eficiente, más articulado y más cercano a las personas”.

Vargas, quien se describió como “una hija de Naranjo, de una familia palmareña”, con estudios en la sede de Occidente y la sede central de la Universidad de Costa Rica, y más de 30 años de trayectoria en la institución en todas las regiones del país, presentó su propuesta bajo el lema de “una presidencia al servicio de la institución y el país”, articulada en cuatro ejes: independencia judicial, legitimación a través de la eficiencia, gestión eficiente y justicia centrada en las personas.

“Creo firmemente en la fortaleza del Poder Judicial. No se mide únicamente por las resoluciones que emite, sino también por su capacidad para responder de manera oportuna, independiente, eficiente y humana a las necesidades de las personas. Detrás de cada expediente hay una historia, una preocupación, un derecho que merece protección y una persona que espera una respuesta”, afirmó.

Cuatro principios de liderazgo

La magistrada planteó cuatro principios para liderar la institución: dialogar para construir, con escucha activa de la ciudadanía y de las críticas; defender la independencia judicial con responsabilidad, asumiendo la autonomía jurisdiccional y la rendición de cuentas; gestionar para mejorar, con planificación, uso de inteligencia artificial y evidencia de resultados; y justicia centrada en las personas, alineada con los pilares de la OCDE.

Sobre la independencia judicial, subrayó que el diálogo con otros poderes del Estado debe basarse en “el respeto competencial, el respeto a la independencia judicial y a la separación de poderes”, bajo “una línea roja que no se puede pasar: la independencia judicial, que es una garantía de la ciudadanía”.

Reducción del rezago y gestión eficiente

Para atacar el rezago institucional, Vargas propuso el cuadro de mando integral, con el fin de que las oficinas jurisdiccionales y administrativas no inviertan tanto tiempo en informes y labores administrativas, sino que los sistemas automatizados suministren información actualizada. Asimismo, abogó por la simplificación de trámites: “Eliminar todo lo que no tiene valor, tanto en lo jurisdiccional como en lo administrativo”, y por “medir los resultados y atender las cargas de trabajo”, así como el bienestar y la capacitación del personal judicial.

Destacó la experiencia en materia de cobro judicial con el tipificador de escritos, que “no sustituye a las personas técnicas judiciales ni a los jueces y juezas”, sino que reduce los tiempos de respuesta, y señaló que esta experiencia se está trasladando a otras materias, incluido el Organismo de Investigación Judicial. También mencionó su participación en la comisión redactora del Código Procesal Agrario, cuya propuesta actualizada fue aprobada en abril de 2026.

Justicia centrada en las personas y crimen organizado

En el cuarto eje, Vargas advirtió que “hemos desarrollado muchos servicios pensando desde nuestros escritorios” y llamó a salir a las regiones para escuchar a la ciudadanía. “Necesitamos salir a las diferentes regionales, necesitamos salir a hablar con la ciudadanía”, expresó.

Asimismo, alertó sobre la presencia del crimen organizado más allá de la materia penal: “El crimen organizado no es solamente la materia penal, lo vemos en materia de cobro, ahora es crédito gota a gota, crédito chorro a chorro. Esto lo vemos materializarse en procesos cobratorios, en procesos de familia, porque esas familias están directamente afectadas”. Por ello, consideró que estos casos deben atenderse “prioritariamente”.

Participación de las mujeres

La magistrada llamó la atención sobre la brecha de género en los puestos de mayor jerarquía: “Estamos en una situación muy paritaria, como 49-51 aproximadamente en todos los ámbitos, excepto en el OIJ, que solamente alcanza un 25% de participación de las mujeres. Eso no puede ser”. Relató que la Sala Primera devolvió un concurso porque no participaron suficientes mujeres, “sabiendo nosotros que hay juezas de muy alto nivel en la materia contencioso administrativa, civil, agraria, ambiental, comercial y muchas otras”.

Hoja de ruta y rendición de cuentas

Vargas planteó una hoja de ruta que inicia con “diagnosticar y validar”, pero con énfasis en “actualizar las mejoras que se plantean en esos diagnósticos, que no se queden engavetados, sino materializarlos, evaluarlos y ajustarlos”. También propuso una línea institucional de rendición de cuentas, con el apoyo de Naciones Unidas en un proyecto liderado por la OCDE, y mencionó como asuntos de atención permanente el rezago judicial, la transparencia, la lucha contra la corrupción, el crimen organizado, el presupuesto, los salarios y el acceso a la justicia de poblaciones vulnerables.

Entre las acciones concretas citó el fortalecimiento de la transparencia, la integración de indicadores de gestión y desempeño, los sellos de calidad en todas las oficinas, el seguimiento a la circular 625 para la atención del rezago y la priorización de asuntos de mayor antigüedad, así como la circular sobre medidas cautelares en suspensiones con efectos salariales, aprobada recientemente “para proteger nuestro presupuesto”.

“Liderar para transformar, fortalecer los modelos de gobernabilidad democrática, escucha activa y con respeto, decidir con independencia, gestionar con resultados”, concluyó Vargas, quien recordó que en la historia del país solo una mujer ha presidido la Corte Suprema de Justicia.

Últimas noticias

Te puede interesar...