San José, 15 nov (elmundo.cr) – La Cámara de Comercio Exterior de Costa Rica (CRECEX) ve con atención estratégica los recientes anuncios de la Administración de Estados Unidos: por un lado, los nuevos marcos de acuerdos de comercio recíproco con Guatemala, El Salvador, Ecuador y Argentina; y por otro, la Orden Ejecutiva firmada hoy que excluye de los aranceles recíprocos a una serie de productos agrícolas, entre ellos bienes clave para Costa Rica como café, banano y piña.
El 13 de noviembre, la Casa Blanca anunció “trade frameworks” con Guatemala, El Salvador, Ecuador y Argentina, concebidos como acuerdos marco que todavía deben cerrarse, firmarse y completar sus procedimientos internos.
Estos instrumentos buscan reducir aranceles, desmontar barreras no arancelarias, mejorar el acceso a mercados agrícolas e industriales y reforzar compromisos en materias laborales, ambientales, de comercio digital y de propiedad intelectual. A cambio, Estados Unidos ofrece, país por país, rebajas o eliminación del llamado “arancel recíproco” sobre productos estratégicos, especialmente aquellos que no se producen, o no se producen en cantidad suficiente, dentro de su propio territorio, entre ellos café, banano y otras materias primas de origen tropical.
Estos marcos se apoyan en la arquitectura creada a partir de la Orden Ejecutiva 14257 del 2 de abril de 2025, mediante la cual el gobierno estadounidense declaró una emergencia nacional asociada a sus déficits comerciales de bienes e impuso un arancel recíproco adicional sobre prácticamente todas las importaciones, salvo un grupo limitado de productos listados en su Anexo II. Posteriormente, la Orden Ejecutiva 14346, del 5 de septiembre, ajustó el alcance de esos aranceles y creó un nuevo Anexo denominado “Potential Tariff Adjustments for Aligned Partners”, que funciona como un catálogo de posiciones arancelarias que pueden ser llevadas a tipo cero para “socios alineados” que concluyan acuerdos recíprocos en comercio y seguridad.
En ese contexto, Guatemala, El Salvador, Ecuador y Argentina han utilizado dicho Anexo como base para negociar la posible exención de los aranceles recíprocos sobre parte de sus exportaciones agroalimentarias, así como sobre determinados productos industriales y de recursos naturales, en función de las prioridades de cada país.
El segundo hecho relevante para Costa Rica es la Orden Ejecutiva publicada el 14 de noviembre de 2025, por la cual el presidente de Estados Unidos decide modificar nuevamente el alcance del arancel recíproco. A partir de nueva información sobre la evolución de las negociaciones con distintos socios, la demanda interna de ciertos alimentos y la capacidad doméstica para producirlos, el mandatario concluye que es “necesario y apropiado” excluir a varios productos agrícolas del recargo creado en abril. Por ello, se actualizan el Anexo II de la Orden 14257 y el Anexo de la Orden 14346, con efectos a partir de las 00:01 a. m. (hora del Este) del 13 de noviembre, incluyendo la posibilidad de reembolsar derechos ya pagados.
Entre los productos ya no sujetos al arancel recíproco se encuentran café y té, frutas tropicales (incluidos banano, piña y cítricos), especias, carnes y otros alimentos que habían visto encarecido su acceso al mercado estadounidense tras la entrada en vigor de los llamados “Liberation Day tariffs”.
Para Costa Rica, este supone principalmente un alivio inmediato para sectores agroexportadores que se habían visto expuestos a esta guerra arancelaria. Al quedar excluidos del arancel recíproco, estos bienes vuelven a operar bajo el marco original de preferencias del CAFTA, sin el sobrecosto temporal asociado a la emergencia declarada en abril.
En segundo término, la decisión de Washington contribuye a “nivelar el campo de juego” frente a los nuevos marcos de acuerdo anunciados con Guatemala, El Salvador, Ecuador y Argentina. Si bien estos países podrán convertir parte de sus exportaciones en candidatos a arancel cero mediante sus acuerdos recíprocos, la eliminación global del recargo para un conjunto de productos agrícolas sensibles reduce el riesgo de que Costa Rica quede en desventaja relativa inmediata en esos mismos rubros. Se atenúa así uno de los principales focos de preocupación del sector exportador costarricense.
Finalmente, conviene destacar que la ventana para explorar mejoras adicionales en las condiciones de acceso al mercado estadounidense para sectores costarricenses específicos no se ha cerrado; al contrario, la actualización de los anexos y el uso activo de esa herramienta por parte de Estados Unidos confirman que se trata de un instrumento flexible, que puede seguir siendo invocado en función de los intereses estratégicos de ambas partes.
Ante este panorama, CRECEX hace un llamado a la calma y a evitar lecturas alarmistas. Lo que hoy se configura es un escenario complejo, pero también lleno de oportunidades, en el que los aranceles se han convertido en un instrumento geoeconómico de negociación. La respuesta adecuada no es el temor, sino el análisis técnico, el mapeo permanente de riesgos y la construcción de estrategias de mercado que consideren la nueva realidad arancelaria.
La Cámara invita a las empresas exportadoras a actualizar sus modelos de riesgo, revisar contratos de largo plazo, analizar la sensibilidad de precios y reforzar sus estrategias de diversificación de mercados. Al mismo tiempo, reafirma su respaldo a la gestión del Ministerio de Comercio Exterior, bajo el liderazgo del ministro Manuel Tovar, de la viceministra Indiana Trejos y de su equipo negociador, quienes han dado seguimiento cercano a estas medidas y a las negociaciones en curso. La manera de asegurar que Costa Rica no quede rezagada pasa por una diplomacia económica activa, coordinada con el sector privado y sustentada en información técnica sólida.
CRECEX se compromete a seguir monitoreando la evolución de los acuerdos marco en la región, los ajustes al arancel recíproco y las oportunidades que se deriven de ellos para Costa Rica, ofreciendo a sus asociados y al país análisis especializados y espacios de diálogo que permitan traducir estos movimientos en decisiones empresariales informadas.