
Por Philipp Brandstaedter (dpa)
Sin embargo, muchos usuarios y algunos empresarios no están de acuerdo con este método de producción. Prefieren lo que se llama un «comercio justo», o «fair trade» en inglés. Ello significa que todos en la cadena de producción ganen suficiente dinero por su trabajo y que además no pongan en riesgo su salud al trabajar.

Una empresa holandesa llamada Fairphone, por ejemplo, se dedica a producir teléfonos bajo estas condiciones. También en Alemania hay una similar, llamada Shift. En estas empresas tratan de asegurar que todo el proceso se haga en condiciones justas, desde la obtención de la materia prima, pasando por la fabricación de componentes y el ensamblaje del aparato, hasta su llegada al punto de venta.
También procuran que el diseño sea duradero y de fácil reparación, incluso por el mismo usuario. De este modo se logra que sus elementos sean fácilmente reciclables, una vez que realmente ya no se pueda utilizar el aparato.