San José, 29 abr (elmundo.cr) – Los colegios nocturnos nacieron como una solución para que las personas que necesitan trabajar en horas de la mañana y de la tarde, puedan concluir sus estudios mediante un centro educativo que imparte lecciones en las noches, sin embargo un reciente informe de la Contraloría General de la República (CGR) detectó severas debilidades en este programa.
La auditoría fue efectuada por el Área de Servicios Económicos de la Contraloría, en la que se analizó la “eficacia y eficiencia del servicio educativo que brindan los colegios nocturnos”, mediante un análisis comprendido entre el 1 de enero del 2014 y el 31 de diciembre de 2015.
“El presente estudio aplica por primera vez un enfoque para valorar la eficacia del servicio educativo que prestan los colegios nocturnos, en función del valor agregado que éstos brindan a sus usuarios, incorporando adicionalmente, criterios de eficiencia en el uso de los recursos disponibles. Lo anterior implica la valoración de los directores, docentes y estudiantes de esta modalidad educativa, en lo referente a las áreas y variables que como usuarios del servicio, consideran críticas por su incidencia en la prestación del servicio”, explicó la Contraloría en un comunicado de prensa este viernes.
Los datos de la auditoría revelaron que si bien en estos centros educativos estudian alrededor de 47.000 personas, un 14,4% de la población estudiantil en secundaria a nivel nacional, presenta severas deficiencias.
La cantidad de colegios nocturnos creció en un 21,7% en los últimos 12 años, pasando de 46 centros educativos con esta modalidad en el año 2013 a 56 en el año 2014, alcanzando el 15% de la totalidad de centros educativos de secundaria en Costa Rica.
Entre los problemas detectados en el informe se encuentra una eficacia con calificación mala, de 60,9 puntos otorgada por los propios docentes, estudiantes y usuarios de esos servicios.
Factores que llevaron a dar ese puntaje incluyen la falta de infraestructura adecuada para su proceso de aprendizaje, así como las limitaciones para acceder a las instalaciones existentes por el tema de horarios. Por ejemplo, les es prácticamente imposible poder acceder a laboratorios de cómputo, bibliotecas, comedores, servicios sanitarios, dotación de mobiliario y otros durante las lecciones en horas de la noche.
También la Contraloría detectó el no cumplimiento en el calendario escolar de 200 días anuales, así como las pocas visitas de supervisión y asesoría que deben realizar jerarcas del Ministerio de Educación Pública a estos centros educativos, con la consecuente impuntualidad y la no asistencia a lecciones.
“Se evidencian debilidades en los mecanismos que utiliza el MEP para mejorar las condiciones de acceso y lograr la permanencia de los jóvenes y adultos en el sistema educativo, denominados Programas de Equidad”, agrega el informe.
La auditoría fue entregada con una serie de ordenes y recomendaciones a la Ministra de Educación, Sonia Marta Mora para que se solventen las debilidades detectadas por la Contraloría, que de paso anunció que estará pendiente del cumplimiento de las mismas.
