San José, 13 ene (elmundo.cr) – La Cámara de Industrias de Costa Rica (CICR) denunció que la información que usará ARESEP para aumentar el precio del búnker y el gas licuado de petróleo no es confiable.
La CICR manifestó que presentará dicha información el próximo jueves 14 de enero a las 5:00 p.m. durante la audiencia pública en ARESEP para conocer una rebaja en la gasolina del 1,8%, pero financiada con un aumento en el búnker y gas de un 35% y 72% respectivamente.
El Presidente de la CICR Enrique Egloff, señaló que el modelo matemático que pretende aplicar la ARESEP es alimentado con información de RECOPE absolutamente cuestionada. Esta conclusión se desprende de una auditoría externa realizada por una firma independiente.
Según Egloff “en días pasados, la firma auditora externa revisó la información financiera de RECOPE sin poder dar una opinión limpia sobre la razonabilidad de los estados financieros, lo que quiere decir que hacer una serie de salvedades sobre varias partidas de activos y costos. De esa forma, realizó cinco observaciones importantes a la información presentada por RECOPE”.
Asimismo, Egloff explicó que el utilizar este modelo matemático, con información errónea, afectaría directamente la competitividad de las empresas y el bolsillo de los costarricenses.
“El 45% de los hogares más pobres usan gas licuado de petróleo para cocinar. Un cilindro de gas de 20 libras pasaría de 5.397 a 9.282 colones, es decir 3.885 colones más caro. En el caso de los industriales que usan búnker y gas, el aumento de 35% en búnker y 72% en gas sube los costos exorbitantemente, por lo que el efecto será un aumento del desempleo”, agregó Egloff.
Observaciones de la firma independiente de auditoría externa
El primer cuestionamiento realizado por la firma consiste en que no se sabe el verdadero valor de la refinería, pues no se conoce el estado de deterioro de sus activos.
La segunda observación según el informe de la firma, se refiere a que “la Administración de RECOPE no cuenta con un estudio técnico de un profesional competente para determinar que las tasas de depreciación y los valores residuales sean apropiados de acuerdo con las características específicas de cada uno de los activos o grupos de activos”.
La tercera observación indica que RECOPE mantuvo una inversión en SORESCO, S.A., por montos de ¢24.264 millones y ¢24.385 millones, al cierre de 2013 y 2014, respectivamente. Adicionalmente, en el 2013 se mantenían anticipos a SORESCO por ¢667 millones. Dicha inversión corresponde al proyecto de ampliación y modernización de la Refinería de Moín. RECOPE no dispone de estados financieros auditados de este negocio conjunto, consecuentemente no ha sido determinado el monto del ajuste que podría ser requerido.
El informe también señala una cuarta observación “….los estados financieros de RECOPE al 31 de diciembre de 2014, presentan una subvaluación en las utilidades retenidas, en los pasivos por prestaciones legales, en los gastos de personal y una sobrevaluación en los resultados del período 2014 por la suma de ¢14.105 millones.”
Finalmente, la firma indica como quinto punto que “….el valor registrado de la propiedad, planta, vehículos y equipo, impuesto de renta diferido, el superávit por revaluación, los resultados del período y las utilidades retenidas al 31 de diciembre de 2014 y 2013, no están de acuerdo con la normativa contable vigente. La Administración no ha determinado el efecto que tendría la utilización de la metodología que corresponde de acuerdo con la norma contable antes referida.”
“En conclusión las observaciones de la auditoría son tan importantes que podrían cambiar los resultados presentados por RECOPE. Por lo tanto y en vista de que la propuesta de cambio de precios no afecta a RECOPE, la Cámara de Industrias de Costa Rica solicita a ARESEP no aplicar al modelo matemático hasta que se aclare la confiabilidad de la información que aporta RECOPE”, explicó Egloff.
Aumento afecta a los más pobres
La Encuesta Nacional de Hogares (ENAHO) 2014 realizada por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC), indica que el grupo de costarricenses más pobres usa gas GLP para cocinar. El 45% de los hogares con un ingreso percápita máximo de 57.500 colones utiliza dicho gas. Asimismo, el 22% de los hogares en condición de pobreza (140.178 hogares) usan el gas para cocinar.
“La metodología aplicada que baja la gasolina en un 1,8% pero sube el gas en un 72% y el búnker en un 35% afecta a los más pobres que no sólo no tienen vehículo, sino que cocinan con gas”, mencionó Egloff.
Asimismo, muchas actividades productivas han mostrado su profunda preocupación por semejante aumento, desde la agroindustria, producción de embutidos, lácteos, cemento, varilla de construcción, botellas de vidrio, aceites, aluminio, embotelladoras, galletas, pinturas, productos de plástico, lavandería, torrefactores de café, sodas, hoteles y restaurantes, para citar solo algunas de las actividades afectadas.
“Confiamos en que el Gobierno de la República tome acciones, pues las consecuencias de esos aumentos para la producción nacional, las exportaciones y el empleo, serían devastadoras”, concluyó Egloff.
