San José, 01 jun (elmundo.cr) – La popularidad del juego denominado “Charlie, Charlie” en las redes sociales en los últimos días ha tenido tal auge, que las teorías sobre el porqué se mueve el lápiz son variadas, desde que se trata de un fantasma o un demonio mexicano, hasta la versión barata de la güija.
La verdad es que ninguna de ellas es cierta y el movimiento de los lápices se debe a la ocurrencia de un conjunto de factores ambientales.
BBC Mundo explicó en una serie de reportajes que “Charlie, Charlie” no es un juego nuevo, pues inclusive en Costa Rica décadas atrás se le conocía con el nombre de “Miguelito, Miguelito”.
Según Alberto Nájar, reportero de la BBC en México no existe en su país ningún demonio en ninguna de las leyendas con el nombre de “Charlie”. En el país azteca los nombres de dioses y demonios provienen de las lenguas Náhuatl y otros, por lo que son comunes nombres como Tlaltecuhtli o Tezcatlipoca, pero no aquellos que evidentemente, provienen de la lengua anglosajona.
Así como la güija causó pánico en los fanáticos religiosos del siglo XIX, “Charlie, Charlie” es otra estrategia de mercadeo, iniciada por la empresa Warner Bros para promocionar su próxima película “La Horca”, ha estrenarse en Estados Unidos el próximo 10 de julio.
El juego se hizo popular en Internet el 26 de mayo, un día después de que la productora cinematográfica compartió el tráiler de la película en su canal de YouTube.
Pero entonces, ¿por qué se mueve el lápiz? La respuesta es la gravedad y el viento.
Al colocar dos lápices de la manera que se hace en el juego de “Charlie, Charlie”, existirá cierta inestabilidad por la posición en que ambos se encuentran. Aunque no se haga una pregunta con la esperanza de que un ser sobrenatural inexistente cause un movimiento, el lápiz se moverá por la menor variación en el ambiente que rodee el juego.
El más mínimo temblor en la superficie donde se encuentre el lápiz, o el menor movimiento de una corriente de aire, provocado por la respiración o por el acto del habla al realizar la pregunta, causará que el lápiz cambie de posición.
Si el lápiz no se mueve, ocurre cuando no están alineados perfectamente o cuando la superficie de contacto (por ejemplo si el lápiz tiene una superficie facetada) es demasiado grande, reseñó la BBC. Al existir demasiada fricción, no habrá movimiento.