Limón, 22 abr (elmundo.cr) – Representantes de Centroamérica se reunieron en Playa Bonita, Limón, del 1 al 3 de abril para el I Taller Centroamericano sobre erosión costera, con el objetivo de analizar el problema a nivel regional y buscar soluciones conjuntas.
El taller contó con la participación de investigadores de Panamá, Guatemala, Honduras, El Salvador y Costa Rica, además de instituciones locales y la Embajada de Francia.
“La erosión costera puede entenderse como una pérdida temporal de sedimentos que después no son recuperados, y puede obedecer a causas naturales o sociales”, explicó Gustavo Barrantes, investigador de la Universidad Nacional (UNA).
El aumento del nivel del mar, producto del deshielo de los polos y el aumento de la temperatura global, sumado a las actividades humanas, agravan la erosión, impactando playas e infraestructura costera.
El taller buscó crear un espacio de diálogo para comprender la situación en cada país, obtener un panorama regional e identificar metodologías para monitorear los cambios en las costas.
“Esta iniciativa tiene como objetivo crear una red de investigadores y de estudiantes de doctorado, para crear vínculos científicos y universitarios entre varios actores de la región”, comentó Alexandra Bellayer-Roille, embajadora de Francia en Costa Rica.
Haydée Beltrán, del Ministerio de Medio Ambiente de El Salvador, señaló la poca preocupación existente en su país sobre el tema. “Hay diversos puntos en los cuales tenemos problemas de erosión costera, estos en este momento no se abordan directamente debido a que hay una impresión en las personas de que no sucede”, afirmó.
En Panamá, Guiselle Guerra, investigadora de la Universidad Tecnológica de Panamá, indicó que se han identificado lugares con una erosión de “hasta 10 metros por año”. Añadió que buscan involucrar a la comunidad científica y local para comprender la magnitud del problema.
Uno de los temas centrales del taller fue la incorporación de la información sobre erosión costera en el ordenamiento territorial. “Se debe tener comprensión de cuál es este nuevo límite del mar con la tierra, porque la erosión lo está corriendo”, explicó Barrantes.
El taller fue organizado por el Programa de Geomorfología Ambiental de la UNA, el Área de Conservación La Amistad Caribe y el Instituto de Investigación para el Desarrollo de Francia. Contó con el patrocinio de la Embajada de Francia y la Vicerrectoría de Investigación de la UNA.
La iniciativa se enmarca en el Fondo Francés para el Océano (FEF) y la Tercera Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Océano, copresidida por Costa Rica y Francia en junio.