San José, 09 may (elmundo.cr) – El déficit financiero del Gobierno Central volvería a deteriorarse en 2026 y 2027, mientras el superávit primario prácticamente desaparecería, según advirtió el Banco Central de Costa Rica en su Informe de Política Monetaria de abril de 2026.
Así lo destacó el economista Ronulfo Jiménez en una publicación en X, acompañada de un gráfico elaborado con datos del Banco Central, donde se evidencia un debilitamiento progresivo de las finanzas públicas asociado a una menor recaudación tributaria.
De acuerdo con las proyecciones del BCCR, el déficit primario —que mide los ingresos menos los gastos sin incluir el pago de intereses— pasaría de un 2% del PIB en 2022 a apenas un 0,3% en 2026 y llegaría a cero en 2027.
Al mismo tiempo, el resultado financiero del Gobierno Central —que sí incorpora el pago de intereses de la deuda— se deterioraría de -2,4% del PIB en 2022 a -4,4% en 2026 y -4,7% en 2027.

El comportamiento refleja una creciente presión fiscal provocada por la desaceleración en la recaudación de ingresos tributarios, en un contexto donde el pago de intereses continúa absorbiendo una parte importante de los recursos públicos.
El Banco Central alertó que este deterioro podría limitar el margen de maniobra del Estado y generar mayores necesidades de financiamiento en los próximos años.
Los datos muestran además que, aunque Costa Rica logró mejorar sus indicadores fiscales tras la aprobación de la regla fiscal y reformas tributarias recientes, las proyecciones apuntan a una reversión parcial de esos avances si los ingresos continúan perdiendo dinamismo.
Economistas han señalado que una menor actividad económica, junto con la desaceleración del consumo y las importaciones, podría estar afectando la capacidad de crecimiento de la recaudación fiscal.
El informe del BCCR coloca nuevamente la sostenibilidad de las finanzas públicas como uno de los principales desafíos macroeconómicos del país para el mediano plazo.