San José, 20 oct (elmundo.cr)-El sector apícola costarricense expresó su oposición al Tratado Integral y Progresista de Asociación Transpacífico (CPTPP), al advertir que su entrada en vigor expondría al país a “competencia desleal, miel adulterada y una crisis de polinización”.
Los apicultores señalaron que producir un kilo de miel en Costa Rica cuesta aproximadamente 5 dólares, mientras que la miel asiática barata llegaría a un precio final cercano a los 4 dólares, lo que haría “ruinoso” al sector y provocaría su eventual desaparición.
“Nuestra oposición no responde a un simple capricho comercial”
Los apicultores afirmaron que “como personas apicultoras, nuestra oposición no responde a un simple capricho comercial, sino a la defensa de nuestra supervivencia económica, la protección de la biodiversidad y el resguardo de la seguridad alimentaria de la cual somos pilares fundamentales”.
Advirtieron que el tratado obligaría a los productores locales a competir “en condiciones de extrema desigualdad con mega-productores globales que gozan de subsidios estatales y costos de producción significativamente inferiores”, lo que provocaría “la quiebra inminente de cientos de pequeños y medianos apicultores locales”.
Miel adulterada y vacío regulatorio
El sector alertó que el tratado debilita las barreras arancelarias y los controles estrictos, “facilitando el ingreso de mieles ultraprocesadas o adulteradas con jarabes procedentes de los mercados asiáticos, engañando al consumidor costarricense y devaluando el esfuerzo del productor nacional”.
Señalaron que Costa Rica carece de laboratorios certificados para analizar la calidad de las mieles que ingresan y que la legislación no obliga a indicar en el etiquetado el porcentaje de miel importada y nacional en las mezclas, lo que permitiría “que se envasen mieles cuyo contenido sea 90% miel importada y 10% miel nacional y se termine vendiendo como miel 100% nacional”.
“La miel puede importarse, la polinización no”
Los apicultores describieron la apicultura como un servicio ecosistémico y no solo una actividad económica. Advirtieron que la desaparición de los apiarios locales “provocará una crisis de polinización que afectará la producción hortofrutícola del país, acelerando la pérdida de biodiversidad y encareciendo la canasta básica de las familias costarricenses”. Resumieron su posición en una frase: “Aunque la miel pueda importarse, la polinización no.”
Negociación “bajo un altísimo secretismo”
Sobre los acercamientos con el Gobierno, los apicultores indicaron que la presidenta convocó a una reunión con representantes de todos los sectores, pero “de esa reunión todos los sectores salimos con más dudas que respuestas y Casa Presidencial simplemente pidió tiempo para tomar una decisión”.
Criticaron que COMEX “siempre manejó la negociación bajo un altísimo secretismo y nunca se invitó a representante alguno de los apicultores a las sesiones de trabajo, ni se nos pidió criterio escrito”.
Los apicultores informaron que se reunieron con la diputada Karen Alfaro, presidenta de la Comisión de Asuntos Agropecuarios de la Asamblea Legislativa, quien “nos garantizó que todo el bloque opositor votará negativamente el proyecto si llega a la Asamblea Legislativa”.
Ausencia de estudios sectoriales: “un cheque en blanco”
El sector advirtió que, al no existir diagnósticos por sector, el país ingresa “a ciegas” ante competidores con economías de escala masivas y mercados subsidiados.
Sostuvieron que ratificar el tratado sin estudios macroeconómicos y territoriales “equivale a firmar un ‘cheque en blanco’ que prioriza los intereses de unos pocos exportadores a costa de desmantelar la economía local”.
Concluyeron que “no podemos permitir que compromisos multilaterales diseñados para grandes corporaciones sacrifiquen el sustento de las zonas rurales y la salud de nuestros ecosistemas”.