San José, 27 oct (elmundo.cr) – El jefe de fracción del Partido Liberación Nacional (PLN), Álvaro Ramírez, descartó que los diputados liberacionistas apoyen la reforma constitucional impulsada por el oficialista Partido Pueblo Soberano para permitir la reelección presidencial consecutiva.
“La propuesta de Pueblo Soberano es una propuesta que esencialmente tiene un objetivo y es garantizarle la inmunidad permanente a una persona que tiene mucho que responder ante la justicia”, manifestó el legislador.
El jefe de fracción también sostuvo que la discusión desvía la atención de asuntos que considera prioritarios para la población costarricense.
“Pero además es una distracción, es una distracción para que no estemos hablando de lo que realmente le importa a los costarricenses”, expresó.
Entre los problemas que, según Ramírez, deberían concentrar la atención de los diputados mencionó las listas de espera en la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), el aumento en las tarifas de autobús, la caída del empleo y las dificultades del sector agropecuario.
“Las listas de espera en la Caja, el aumento en los precios del autobús, la caída en el empleo, los problemas que está teniendo el sector agropecuario. Esas son las cosas a las que deberíamos dedicarnos”, señaló.
PLN descarta apoyar la reforma
Ramírez aseguró que la iniciativa oficialista tampoco cuenta con el respaldo legislativo necesario para aprobar una reforma constitucional, que requiere una mayoría calificada de 38 votos.
“Además, es una cortina de humo porque en esta Asamblea Legislativa no hay 38 votos para malas ideas como esa”, afirmó.
La propuesta de Pueblo Soberano pretende modificar la Constitución Política para permitir que una persona que ejerce la Presidencia de la República pueda aspirar a la reelección consecutiva.
La posición expresada por Ramírez confirma el rechazo de la fracción liberacionista a esa modificación constitucional. El diputado sostiene que la Asamblea Legislativa debería concentrarse en atender los problemas económicos y sociales que afectan a la población, en lugar de priorizar cambios en las reglas de reelección presidencial.