
San José, 3 may (elmundo.cr) – Lo dijo y lo cumplió. Antonio Álvarez Desanti, nuevo presidente de la Asamblea Legislativa empezó sus funciones con un estricto control del uso de la palabra por parte de los diputados.
Esto molestó a algunos de ellos la tarde de este martes, primera sesión del periodo ordinario que empezó el domingo en el que el legislador liberacionista dirigió el debate con los demás legisladores presentes.
En un inicio de sesión convulso, producto de la apelación al resultado de la elección de la primera prosecretaría del Directorio el pasado domingo, Desanti empleó al pie de la letra el Reglamento de la Asamblea Legislativa para evitar que la sesión se saliera de control.
El presidente rechazó la moción para repetir dicha votación, tras explicar que los nombramientos internos de la Asamblea Legislativa no están sujetos a revisión y que según un fallo del Tribunal Supremo de Elecciones (TSE), el acto queda consumado cuando se juramenta al diputado.
Sin embargo, supuestos gritos e insultos por parte del primer secretario, el evangélico Gonzalo Ramírez hacia la diputada Marlene Madrigal del PAC, que de haberse aprobado la apelación quedaría como primer prosecretaria, causaron fuerte discusión entre los legisladores.
Álvarez Desanti tuvo que aplicar el Reglamento de la Asamblea Legislativa para ordenar el debate.
Al socialcristiano Jorge Rodríguez le retiró el uso de la palabra ya que se desvió del tema en discusión y de paso advirtió a los demás legisladores que durante su año como Presidente, se llevará un control más estricto del tiempo y el tema de las discusiones que se den el Plenario.
El Reglamento legislativo autoriza al Presidente a retirarle el uso de la palabra a un diputado que se desvíe el tema en discusión, sin embargo dicha decisión está sujeta a la apelación.
Ante ello se plantea una reforma al reglamento para que cuando a un diputado se le quita el uso de la palabra, no pueda apelar la decisión.
Desanti también advirtió que las intervenciones “por el orden”, que son de 3 minutos para cada legislador, deberán apegarse estrictamente a hacer señalamientos de ese tipo, ya que si el tiempo es usado para dar una intervención por el fondo, se le retirará el uso de la palabra.
Justamente los miércoles las reformas constitucionales no llegan a ser discutidas porque los diputados abusan del uso de la palabra “por el orden”, para desordenar la agenda legislativa.
SSiempre he sostenido que la Asamblea Legislativa debe hacer un uso más eficiente del tiempo para avanzar en una larga lista de temas que están pendientes de resolución. Tal y como le plante al Señor Presidente de la República el día de ayer, es pertinente que nos enfoquemos en los temas prioritarios y concretemos en soluciones que el país está urgiendo y solicitando”, afirmó el presidente legislativo.