San José, 01 jun (elmundo.cr) – La diputada de Liberación Nacional, Karen Alfaro, enfatizó que no puede minimizarse o normalizarse la violencia política contra las mujeres.
“Porque sí, lo he vivido, y sé que participar en política siendo mujer sigue significando para muchas tener que soportar ataques que van mucho más allá de los debates democráticos. Significa ser cuestionadas, no por nuestras capacidades, sino por cómo nos vemos, por la manera en que hablamos o por nuestra vida personal. Y eso no debe de ser normal”, aseguró.
Alfaro recalcó que “no es normal que las mujeres tengan que enfrentar más obstáculos y cuestionamientos para acceder y mantenernos en espacios de decisiones. No es normal que la violencia digital se convierta en una herramienta para silenciarnos e intimidarnos. No es normal que entremos a una sesión o incluso a redes sociales preparándonos emocionalmente para poder recibir odio”.
“La violencia política contra las mujeres no siempre se grita. A veces se disfraza de chota, de interrupciones constantes, de rumores malintencionados de pasillos, y lo más preocupante es que esa violencia sigue buscando que las mujeres retrocedamos”, aseguró.
Alfaro insistió en que “esta realidad no es ajena a nuestro país, y lo hemos visto reflejado en ataques directos a magistradas del Tribunal Supremo de Elecciones, a compañeras que están el día de hoy acá presentes, a la expresidenta de la República, y a muchas otras mujeres que han ocupado algún lugar de poder”.
“Pero cada vez que las mujeres levantamos la voz e incomodamos en espacios políticos en los que participamos, cuando debatimos y cuando lideramos, lo hacemos ejerciendo un derecho democrático. Y ese derecho no llegó por casualidad, fue el resultado del esfuerzo de muchas mujeres, como Pancha Carrasco, Carmen Lyra, Ana Rosa Chacón, y Ángela Acuña, que desafiaron las limitaciones de su época”, manifestó.
La liberacionista comentó que “gracias a esas luchas, en 1949 dimos un paso histórico al reconocer el voto femenino, ampliando las puertas de participación política. Fue un avance enorme, pero hoy tenemos que reconocer con honestidad que no hemos avanzado lo suficiente. Precisamente por eso en nuestro país existe la ley para prevenir, atender, sancionar y erradicar la violencia contra las mujeres en la política. Porque el país tuvo que reconocer que esta violencia es real y que no puede seguir siendo vista como parte de nuestra política”.
“Hoy quiero dirigirme a esas niñas que el día de hoy nos están acompañando acá, a todos los que nos ven desde sus hogares, a todas las jóvenes que sueñan con liderar algún día. Este espacio también les pertenece. No permitan que el miedo, los ataques o quienes intenten minimizar sus capacidades las hagan dudar de su valor”, indicó.
Alfaro aseveró que “hoy hago un llamado a la reflexión colectiva, porque combatir la violencia política contra las mujeres no es una responsabilidad exclusiva de quienes las sufrimos, es una responsabilidad de todas y de todos”.
“Ojalá, compañeras y compañeros, que llegue el día en que una niña no solo pueda soñar, sino que pueda convertirse en una líder, en una diputada, en presidenta o en lo que ella quiera, sin tener que pensar primero en todo el odio que podría llegar a recibir. Participar en política debería de ser un acto de servicio, no un acto de resistencia emocional constante”, concluyó.