San José, 13 ago (elmundo.cr) – En una sesión plenaria marcada por la tensión, la diputada del Partido Unidad Social Cristiana (PUSC), Abril Gordienko, subió a la tribuna para responder a una serie de descalificaciones personales que, según su relato, ha recibido en el hemiciclo durante los últimos meses.
En su intervención, Gordienko no solo rechazó los calificativos, sino que denunció lo que calificó como “violencia política pura y dura” por parte de la diputada Cindy Murillo.
“Aquí me han dicho farsante, no me conocen. Me han dicho mentirosa, no me conocen y no me ofenden. Me han dicho feminista selectiva, no me conocen. Me han dicho dama de compañía, pero mi dignidad está intacta”, afirmó la legisladora desde el Plenario, en un discurso en el que enumeró los insultos que dice haber recibido en el recinto.
Gordienko también hizo referencia a la etiqueta de “comunista” que, según dijo, le han asignado algunos de sus colegas. Sin embargo, la diputada cuestionó que quienes la descalifican conozcan su historia familiar.
“Ninguna persona aquí sabe, como sí lo sé yo, Abril Gordienko, lo que es venir de una familia que vivió en carne propia la persecución, el saqueo, el fusilamiento, la pérdida de prácticamente todos los miembros de su familia a manos del régimen comunista más represivo, sanguinario y ominoso que ha existido en el mundo”, declaró.
En ese sentido, la legisladora del PUSC insistió en que las ofensas no han logrado afectarla. “Nada de lo que han dicho aquí toca ni mi dignidad ni mi autoestima. Ninguna de esas pretendidas ofensas mueven mi brújula moral, ni profesional”, enfatizó.
El punto más duro de su intervención llegó cuando Gordienko acusó directamente a la diputada Murillo de ejercer violencia política. “Lo que hizo la diputada Murillo se llama violencia política, violencia política pura y dura. Violencia que incita también a sus seguidores a comportarse de esa manera en redes sociales, en la calle y cuidado que también en sus hogares”, alertó.
La legisladora cerró su discurso con una advertencia sobre el peso de las palabras en el espacio público. “La violencia engendra violencia. Las palabras tienen cola, las palabras tienen peso, las palabras tienen consecuencias y hay que responsabilizarse por ellas”, concluyó antes de ceder la palabra al Presidente de la Asamblea Legislativa.