San José, 27 set (elmundo.cr) – 14.000 adolescentes quedan embarazadas cada año en Costa Rica, un flagelo que en palabras del Gobierno “no se puede ocultar, porque solo haciéndolo visible y denunciando lo que sucede, podemos transformar una realidad dolorosa sobre la que es un imperativo actuar: desde el Estado, el hogar y sin duda, como sociedad”.
El Gobierno, en cadena nacional este domingo presentó el testimonio de Hazel Arias, residente de Carrillo, Guanacaste y quien a los 14 años quedó embarazada. “Ahora terminé el colegio y estudio inglés en el INA”, comentó.
A los 14 años fui madre; hoy junto a mi hijo Santiago y mi familia, seguimos adelante.
Quiero decirles a las muchachas y muchachos que debemos cuidarnos y prevenir embarazos a temprana edad.
Les cuento que en mi caso fue duro. Hay que evitarlo y seguir con nuestros proyectos de vida. Yo busqué ayuda en las instituciones y lo más importante seguí estudiando. Lo hice por mí y por Santiago.
–Hazel Arias, madre joven.
En más del 90% de los casos de los embarazos adolescentes, los progenitores son hombres que les duplican en edad y experiencia, lo que las expone a situaciones de violencia.
“Esta realidad es más alarmante cuando 2450 nacimientos, en cuatro años, fueron de niñas entre 10 y 14 años, lo que configura el delito de violación, que debe ser denunciado, no solo por parte de los funcionarios y funcionarias públicas, sino por todas las personas en el marco de una responsabilidad y solidaridad”, agrega el Gobierno.
En la corriente legislativa se tramita un proyecto de Ley que declararía completamente ilegal el tener relaciones sexuales con una persona menor de edad.
“Necesitamos educar y capacitar a las personas jóvenes. Por eso, les invito a participar, en todo el país, en la Segunda Encuesta Nacional sobre Salud Sexual y Salud Reproductiva. Se trata de un instrumento valioso que nos permitirá tomar decisiones en materia de políticas públicas prioritarias para la familia costarricense”, agrega la cadena nacional.
Prevenir el embarazo adolescente es una prioridad de la Agenda Nacional de Niñez y Adolescencia 2015-2021.