
Siempre es útil saber quién está tocando a la puerta y para ello la empresa GEV acaba de lanzar al mercado el portero electrónico CVF 86012, que transmite imágenes en movimiento y sonido del visitante a una pequeña pantalla a color.
Además, en cuanto alguien toca el timbre el aparato toma una foto de la persona y almacena las de las últimas 50 que han entrado en la vivienda. Funciona con la electricidad de la red doméstica, a través del transformador del timbre o con dos pilas. El receptor tiene una batería. Todo el set cuesta unos 270 euros (300 dólares).