El científico de datos es una profesión de servicio

Fotografía de Kaushal Moradiya.

Continuando con las entregas sobre el cuidado profesional del científico de datos cuando realiza sus labores (El conocimiento técnico debe generar soluciones prácticas), esta semana está relacionado con el quehacer del científico de datos como un servicio a los demás.

Parte 3 de 4: El científico de datos es una profesión de servicio

El trabajo en ciencia de datos es una profesión que ayuda a una persona a comprender una situación o tomar una decisión. Por ello, un cuidado profesional consiste en pensar desde el inicio en quien utilizará el dato que se está generando. Puede tratarse de un cliente, una jefatura, un equipo operativo, una institución o el público general. Todos necesitan información, pero no de la misma forma.

Existen cuatro preguntas orientadoras: ¿quién recibirá el resultado?, ¿qué decisión debe tomar?, ¿qué conocimientos posee sobre el tema? y ¿cuándo necesita la respuesta? Estas preguntas orientan la selección de indicadores, el nivel de detalle y la forma de presentar los hallazgos. Un gerente puede requerir una síntesis para decidir; un equipo técnico, el procedimiento completo; y el público general, una explicación sencilla y contextualizada, por eso es mejor preguntar.

Trabajar para la persona usuaria no significa darle únicamente lo que espera escuchar. Implica entregar una respuesta honesta, señalar las limitaciones de los datos y diferenciar hechos, estimaciones e interpretaciones que se realizan. Si faltan registros, existen posibles sesgos o el periodo analizado es insuficiente, debe indicarse con claridad. Ocultar estas condiciones puede producir decisiones equivocadas, aunque el informe tenga buena apariencia y calidad aparente.

La comunicación también forma parte del análisis. Los gráficos deben responder una pregunta y no decorar el informe. Los títulos deben expresar el mensaje principal; las unidades, periodos y fuentes deben estar visibles; y los colores deben utilizarse con moderación. Cuando sea posible, conviene presentar primero la conclusión, luego la evidencia y finalmente la explicación técnica detallada según destinatario. Así se facilita la comprensión sin perder calidad y rigurosidad.

Por ejemplo, indicar que “las ventas fueron 10 000 unidades” ofrece un dato, pero no necesariamente una orientación. Resulta más útil explicar si la cifra aumentó o disminuyó, contra qué periodo se compara, cuáles categorías influyeron y qué acción podría evaluarse. Quien trabaja en ciencia de datos debe conectar la medida con el contexto, sin exagerar lo que la evidencia permite afirmar, con datos aislados sin una aclaración lo que se logra es confusión.

Para desarrollar esta capacidad, se puede practicar presentando el mismo análisis a públicos diferentes. Primero, redacte una explicación detallada para alguien técnico; después, prepare una síntesis para quien toma decisiones; finalmente, comunique el resultado en palabras sencillas. Solicite retroalimentación: ¿se entendió el mensaje?, ¿qué información sobró?, ¿qué pregunta quedó sin responder? Escuchar estas respuestas mejora tanto el análisis como la comunicación.

La ciencia de datos se vuelve accesible cuando las personas pueden relacionar los resultados con su realidad. Quien aprende a escuchar, explicar y adaptar el contenido amplía el alcance de su conocimiento técnico. La siguiente semana abordaremos el paso que conecta todo el proceso: descubrir la necesidad real detrás de la solicitud inicial.

“Ciencia de Datos para Todos” es un espacio creado para presentar de forma clara y concisa todo lo que necesitas saber sobre el perfil más demandado en el ámbito laboral. 

Cada semana, exploraremos herramientas, consejos laborales y tendencias para estudiantes, profesionales y empresas que buscan crecer en un entorno impulsado por datos, invitaremos a expertos en el tema para que brinden sus aportes y logremos aprender entre todos.

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