¿Cuántos años tendría?… Talvez 4 o 5 pues creo que no había entrado a la escuela.
La cosa es que me recuerdo sentada en la cabina de un avión rumbo a Palmar Sur. El piloto, señor moreno, simpático, me siento en la cabina… uy que vergüenza me dio muchos años después. Ya les contaré, su apellido era Calvo. Al aterrizar me entregó en brazos de mi tía.
Bueno y llegué a la casa de mi tía Nena. Qué sabrosera!!!
Vivian en una casa sobre pilotes del plantel de la bananera. Al subir la escalera se entraba en la sala, supongo. Seguía la cocina, ahí para mi deleite me hacían el desayuno tostadas francesas con miel de maple… ¡Qué lujo!, lo que me llevó a creer que mi tía era millonaria.
Este plantel quedaba cerquita de un río o creek como lo llaman en la zona, para mí era como poco menos que el Amazonas. Cierro los ojos y veo pasar el agua suavecito, suavecito. Armada con un alfiler doblado como anzuelo (o sería una gacilla) amarrado de un hilo, me sentaba a la orilla de los durmientes del tren a pescar. Se desamarraba el alfiler o se caía al fondo del río, porque me veo caminando de vuelta a que me volvieran a armar mi equipo de pesca.
Tostadas francesas
Originalmente se usaban para aprovechar el pan duro, pero las tostadas francesas calientes son perfectas para desayunar y sacar sonrisas.
Ingredientes
• 1 huevo por cada 2 rebanadas de pan
• Aceite de cocina en aerosol, mantequilla o margarina
• Canela (al gusto)
• 1/2 cucharadita de extracto de vainilla
• 6 tajadas de pan cuadrado o tajadas gruesitas de bolas de pan no muy fesco
• Azúca refinada, jarabe de maple, mermelada, o miel de abeja, etc.
• Leche (dependiendo del número de huevos, 4 cucharadas por huevo)
Pasos
1/En perolito hondo batimos bien los huevos, la leche, la vainilla
2/ Colocar las rebanadas de pan para que se empapen bien de la mezcla, dándoles la vuelta de vez en cuando hasta que hayan absorbido todo el líquido.
3/ En un sartén grande, derretimos un poco de la grasa que vayamos a usar y freímos las rebanadas por ambos lado a fuego medio Si vemos que nos quedamos sin grasa, podemos ir añadiendo un poco a cada nueva rebanada.
4/ Servir bien calientitas esporeadas de azúcar refinado y bañadas con el ingrediente dulce que más nos guste
P.D. La vergüenza es que millones de años después me volví a encontrar con el señor Calvo y me preguntó… ¿todavía hablas tanto? Cada vez que te llevaba a Palmar no parabas ni un segundo… saben que es lo peor, que tenía razón.
