San José, 02 nov (elmundo.cr) – Por cada hora que un médico dedica a la atención directa de sus pacientes, puede emplear cerca de dos horas adicionales en historias clínicas y otras tareas de escritorio.
Esta relación fue documentada por un estudio publicado en Annals of Internal Medicine en 2016, realizado por Christine Sinsky y colaboradores mediante la observación de 57 médicos. El hallazgo refleja un problema persistente en la práctica asistencial: la documentación clínica, indispensable para la continuidad y seguridad de la atención, también consume una parte considerable de la jornada médica.
La situación adquiere relevancia en Colombia, donde, según un estudio nacional de la Universidad El Bosque de 2021, aproximadamente uno de cada dos médicos presentaba síndrome de burnout. Aunque la sobrecarga documental no explica por sí sola este fenómeno, constituye uno de los aspectos del trabajo asistencial que las nuevas tecnologías buscan intervenir.
El alcance potencial de estas herramientas es significativo. De acuerdo con cifras del Ministerio de Salud de 2023 y de la Asociación Colombiana de Facultades de Medicina (ASCOFAME), Colombia cuenta con aproximadamente 137.700 médicos y cada año se gradúan más de 6.300 nuevos profesionales.
La evidencia comienza a medir los resultados
Un ensayo clínico aleatorizado publicado en NEJM AI en 2025, liderado por Lukac y colaboradores, evaluó el uso de asistentes de documentación basados en inteligencia artificial entre médicos de UCLA Health. Los resultados mostraron una reducción aproximada del 10 % en el tiempo dedicado a escribir notas clínicas frente al grupo de control, además de mejoras reportadas en indicadores de burnout, agotamiento y carga de trabajo.
Los hallazgos aportan evidencia sobre el posible impacto de estas tecnologías, aunque corresponden a un contexto clínico específico y no permiten extrapolar automáticamente los mismos resultados a otros sistemas de salud o plataformas.
En América Latina, una de las compañías que trabaja en este campo es Telepatía, plataforma colombiana para profesionales de la salud. Según cifras internas de octubre de 2026, su tecnología ha sido utilizada por más de 10.000 médicos y acumula 2,6 millones de consultas documentadas.
Telepatia escucha la consulta y genera una nota clínica estructurada que posteriormente es revisada por el profesional, sin necesidad de transcribir manualmente la conversación. De acuerdo con la compañía, dos de cada tres notas generadas durante los últimos 90 días fueron aceptadas por los doctores sin modificaciones en su redacción, sobre una base aproximada de 870.000 notas. Esta cifra describe el comportamiento de edición dentro de la plataforma y no constituye, por sí misma, una medición de precisión clínica.
“La medicina exige escuchar, interpretar, analizar, documentar y tomar decisiones complejas en muy poco tiempo. Cuando el registro ocupa más tiempo que el propio paciente, sabemos que hay algo que no está funcionando del todo en el sistema de salud. Estas herramientas pueden asumir parte del trabajo mecánico, pero no reemplazan el juicio clínico ni la relación entre el médico y su paciente: la firma y la decisión siguen siendo del médico”, afirmó Tomás Giraldo Hinestroza, médico, cofundador y director médico de Telepatía.
La plataforma incorpora además Telepatía Intelligence, un copiloto clínico en español que permite consultar dudas sobre diagnósticos, dosis y guías con respaldo en evidencia. También dispone de herramientas de soporte a la decisión clínica que analizan el plan de manejo e identifican elementos potencialmente pertinentes, innecesarios o riesgosos. En todos los casos, las decisiones corresponden al médico tratante.
Telepatía reporta más de 1.000 médicos independientes activos durante el último mes y presencia en instituciones como Fundación Santa Fe, Keralty, Colsubsidio y Virrey Solís, entre otras. Sus herramientas están disponibles mediante web y aplicaciones para iOS y Android, con operación en Colombia, Brasil, Chile, Argentina y México.
La compañía también informó que recientemente abrió cupos limitados para acceder gratuitamente a la versión de la herramienta pensada para médicos independientes, una modalidad con la que amplía las posibilidades de acceso individual a herramientas de documentación asistida. Su adopción plantea nuevas preguntas para las instituciones de salud sobre validación clínica, integración tecnológica y evaluación del tiempo efectivamente recuperado para la atención de pacientes.