San José, 04 nov (elmundo.cr) – Hay ciudades que decoran sus calles para recibir la Navidad y otras que convierten toda su identidad en un gigantesco espectáculo. Nueva York pertenece a esta segunda categoría.
Cuando llega diciembre, la ciudad de los rascacielos se transforma en uno de los escenarios navideños más reconocidos del planeta. Los edificios se iluminan, las vitrinas de las grandes tiendas se convierten en obras de arte, los parques reciben mercados y pistas de patinaje, y miles de personas recorren las avenidas buscando experimentar la magia de la temporada.
El árbol del Rockefeller Center, los escaparates de la Quinta Avenida, las luces de Dyker Heights y los espectáculos del Radio City Music Hall forman parte de una celebración que ha trascendido las fronteras estadounidenses gracias al cine, la televisión y la cultura popular.
Nueva York ha conseguido convertir la Navidad en una experiencia donde se mezclan tradición, entretenimiento, comercio y una extraordinaria puesta en escena urbana.
Rockefeller Center: el árbol de Navidad más famoso del mundo
Uno de los símbolos navideños más reconocidos internacionalmente es el gigantesco árbol instalado cada año en el Rockefeller Center, en el corazón de Manhattan.
La tradición comenzó en 1931, cuando trabajadores que participaban en la construcción del complejo colocaron un árbol y lo decoraron modestamente durante la Gran Depresión.
Dos años después, en 1933, se realizó la primera ceremonia oficial de iluminación.
Desde entonces, el acontecimiento se ha convertido en uno de los momentos más esperados de la temporada navideña estadounidense.
El árbol suele ser una pícea de Noruega de gran tamaño, seleccionada especialmente para la ocasión y transportada hasta Nueva York.
Miles de luces LED cubren sus ramas, mientras una enorme estrella luminosa corona la estructura.
La ceremonia de encendido incluye presentaciones musicales y congrega a numerosos espectadores, además de transmitirse por televisión.
A los pies del árbol se encuentra la célebre pista de patinaje sobre hielo del Rockefeller Center, una de las imágenes más reproducidas de la Navidad neoyorquina.
Para millones de personas, la combinación del árbol iluminado, los patinadores y los rascacielos representa la imagen perfecta de la Navidad en Nueva York.
La Quinta Avenida: escaparates que se convierten en espectáculos
Durante diciembre, la Quinta Avenida deja de ser únicamente una de las calles comerciales más conocidas del mundo para convertirse en un recorrido de luces y decoraciones.
Grandes establecimientos como Saks Fifth Avenue, Bergdorf Goodman y otras tiendas de lujo presentan escaparates navideños elaborados con escenografías, figuras, iluminación y elementos artísticos.
Estas vitrinas forman parte de una tradición comercial que se remonta al siglo XIX, cuando los grandes almacenes comenzaron a utilizar sus ventanas para exhibir escenas festivas.
Con el tiempo, los escaparates se transformaron en verdaderos espectáculos visuales.
Miles de visitantes recorren las aceras para contemplarlos y fotografiarlos, incluso sin ingresar a los establecimientos.
La decoración de las fachadas, los árboles iluminados y las instalaciones temporales convierten esta avenida en uno de los paseos navideños más populares de Manhattan.
Bryant Park: un pueblo navideño en medio de los rascacielos
Otro de los lugares emblemáticos de la temporada es Bryant Park, situado cerca de la Biblioteca Pública de Nueva York.
Durante el invierno, el parque recibe el Bank of America Winter Village, un espacio que combina una pista de patinaje sobre hielo con pequeños establecimientos de estilo europeo.
Los visitantes pueden encontrar artesanías, regalos, decoraciones y alimentos de diferentes países.
Uno de sus principales atractivos es la pista de patinaje, que permite disfrutar de una experiencia invernal rodeada por los rascacielos de Manhattan.
El acceso a la pista puede ser gratuito para quienes llevan sus propios patines, aunque existen cargos por alquileres y otros servicios.
El mercado de Bryant Park demuestra cómo Nueva York ha incorporado tradiciones navideñas europeas a su propia identidad urbana.
Dyker Heights: el barrio donde las casas compiten por tener las mejores luces
En Brooklyn existe un vecindario que se ha convertido en una de las mayores atracciones navideñas de Nueva York.
Se trata de Dyker Heights, famoso por las extraordinarias decoraciones que numerosos residentes instalan frente a sus viviendas.
Las fachadas aparecen cubiertas de miles de luces, figuras gigantes de Santa Claus, renos, muñecos de nieve, cascanueces y otros personajes.
Algunas casas incorporan instalaciones luminosas de gran tamaño y decoraciones que requieren equipos especializados.
La tradición se popularizó especialmente a partir de la década de 1980 y, con el paso de los años, comenzó a atraer visitantes de otras partes de la ciudad y del extranjero.
Durante diciembre, las calles del vecindario reciben numerosos recorridos turísticos y familias que desean admirar las decoraciones.
Dyker Heights representa una Navidad diferente: una celebración que surge de la iniciativa de los propios vecinos y que ha terminado convirtiéndose en un atractivo internacional.
Radio City Music Hall: el espectáculo que anuncia la Navidad
La música y el entretenimiento ocupan un lugar fundamental en la Navidad neoyorquina.
Uno de sus espectáculos más tradicionales es el Christmas Spectacular, presentado en el Radio City Music Hall.
El espectáculo tiene sus orígenes en 1933 y es especialmente conocido por las Rockettes, un grupo de bailarinas famosas por sus coreografías sincronizadas.
Durante las funciones se presentan escenas navideñas, música, elaborados vestuarios y números de baile.
Entre sus momentos más reconocidos destaca el desfile de soldados de madera, una coreografía que se ha convertido en símbolo del espectáculo.
La producción atrae cada temporada a numerosas familias y turistas.
Para muchos estadounidenses, asistir al Radio City Music Hall forma parte de las tradiciones navideñas que se repiten de generación en generación.
Central Park: la Navidad entre árboles, nieve y paisajes invernales
Central Park ofrece una experiencia completamente diferente al movimiento comercial de Manhattan.
Durante el invierno, sus senderos, puentes y espacios verdes adquieren una apariencia especial.
Cuando se producen nevadas, el parque se transforma en uno de los escenarios más fotografiados de la ciudad.
Los árboles cubiertos de nieve, los lagos y los edificios que sobresalen detrás de la vegetación crean imágenes que parecen tomadas de una película.
Las pistas de patinaje y los paseos invernales forman parte de las actividades que atraen visitantes.
Sin embargo, la nieve no está garantizada durante la Navidad.
Aunque Nueva York experimenta inviernos fríos, las nevadas durante el 24 y 25 de diciembre son menos frecuentes de lo que muchas películas sugieren.
La Navidad que Hollywood convirtió en un sueño mundial
Pocas ciudades están tan relacionadas con las películas navideñas como Nueva York.
Producciones como Mi pobre angelito 2: Perdido en Nueva York, Elf y Milagro en la calle 34 han contribuido a construir una imagen romántica de la ciudad durante diciembre.
El Rockefeller Center, Central Park, las grandes tiendas y los hoteles históricos aparecen constantemente en estas historias.
La influencia del cine ha sido tan importante que numerosos turistas buscan visitar los escenarios que recuerdan de sus películas favoritas.
En particular, el Hotel Plaza, situado junto a Central Park, se convirtió en uno de los lugares más reconocibles de la película Mi pobre angelito 2.
Esta relación entre cine y turismo ha fortalecido la imagen internacional de Nueva York como uno de los grandes destinos navideños.
Pavo, jamón, galletas y chocolate caliente: los sabores de la Navidad estadounidense
La gastronomía navideña de Estados Unidos combina tradiciones europeas con costumbres desarrolladas a lo largo de su historia.
Entre los platos habituales de las cenas familiares destacan el pavo asado, el jamón glaseado, el puré de papas y diferentes preparaciones de vegetales.
También son populares los pasteles de manzana, las galletas decoradas y los postres con especias.
Una de las bebidas tradicionales es el eggnog, conocido en algunos países como ponche de huevo, elaborado generalmente con leche, crema, huevos, azúcar y especias como nuez moscada.
Existen versiones con y sin alcohol.
Durante diciembre también adquieren protagonismo el chocolate caliente, los bastones de caramelo y las galletas de jengibre.
En Nueva York, la diversidad cultural permite encontrar además especialidades navideñas de Italia, Alemania, Francia, América Latina y numerosas comunidades migrantes.
Esta mezcla gastronómica refleja el carácter multicultural de la ciudad.

Macy’s y la tradición de Santa Claus
Uno de los personajes más presentes durante la Navidad neoyorquina es Santa Claus.
Los grandes almacenes Macy’s, ubicados en Herald Square, mantienen una larga tradición vinculada con la figura navideña.
Su experiencia conocida como Santaland recrea un ambiente festivo donde las familias pueden visitar a Santa Claus.
La relación entre Macy’s y la Navidad también se encuentra vinculada con la película Milagro en la calle 34, estrenada en 1947.
El establecimiento ha desempeñado un papel importante en la popularización de experiencias navideñas comerciales y familiares.
En Estados Unidos, Santa Claus representa una de las figuras centrales de la temporada, especialmente durante la noche del 24 de diciembre, cuando, según la tradición, entrega regalos a los niños.
La Navidad multicultural de Nueva York
Aunque las imágenes más conocidas de Nueva York muestran árboles gigantes, luces y escaparates, la ciudad también celebra la Navidad a través de sus numerosas comunidades culturales.
En distintos barrios se realizan misas, conciertos, encuentros familiares y actividades vinculadas con tradiciones de diferentes países.
Las comunidades latinoamericanas mantienen costumbres como las posadas, los nacimientos y las cenas de Nochebuena.
Las familias de origen italiano conservan preparaciones gastronómicas tradicionales, mientras otras comunidades incorporan celebraciones propias de sus países de procedencia.
Esta diversidad permite encontrar numerosas maneras de celebrar la Navidad dentro de una misma ciudad.
Nueva York demuestra que las tradiciones pueden convivir y transformarse cuando personas de diferentes culturas comparten un mismo espacio.
¿Cuándo comienzan las celebraciones navideñas de Nueva York en 2026?
La temporada navideña comienza a sentirse desde noviembre, cuando se instalan decoraciones y se inauguran algunos mercados.
El encendido del árbol del Rockefeller Center suele celebrarse entre finales de noviembre y principios de diciembre, aunque la fecha exacta de 2026 debe confirmarse mediante la programación oficial.
Entre los principales atractivos de la temporada destacan:
- Rockefeller Center: árbol monumental, ceremonia de iluminación y pista de patinaje.
- Bryant Park: mercado navideño, pista de hielo y actividades invernales.
- Quinta Avenida: escaparates y decoraciones de las grandes tiendas.
- Dyker Heights: recorridos por las viviendas iluminadas de Brooklyn.
- Radio City Music Hall: funciones del tradicional Christmas Spectacular.
- Central Park: paisajes invernales, paseos y actividades recreativas.
Muchos de estos espacios pueden visitarse gratuitamente, aunque los espectáculos, las atracciones y determinados servicios requieren el pago de entradas.
Las fechas y horarios específicos deben consultarse en los sitios oficiales de cada organizador.
Una Navidad que el mundo reconoce
La Navidad en Nueva York tiene una característica que la distingue de muchas otras celebraciones: su extraordinaria capacidad para combinar tradiciones familiares con grandes espectáculos urbanos.
El árbol del Rockefeller Center, los escaparates de la Quinta Avenida y las luces de Brooklyn se han convertido en imágenes que millones de personas reconocen, incluso sin haber visitado la ciudad.
La influencia de Hollywood, la televisión y la cultura popular ha contribuido a convertir estos escenarios en parte del imaginario navideño internacional.
Sin embargo, detrás de las grandes decoraciones también existe una celebración profundamente familiar, marcada por las reuniones, los regalos, la gastronomía y los encuentros entre seres queridos.
Nueva York demuestra que la Navidad puede vivirse a gran escala sin perder su capacidad de despertar ilusión, nostalgia y alegría.
Y cuando cae la noche sobre Manhattan, las luces iluminan los rascacielos y el gigantesco árbol del Rockefeller Center brilla sobre la ciudad, resulta fácil comprender por qué Nueva York continúa siendo uno de los escenarios navideños más famosos del planeta.