
San José, 25 abr (elmundo.cr) – Gran parte de los costarricenses conocen lo dañino que puede ser para el oído limpiárselo con los famosos aplicadores, sin embargo, aún así lo hacen. Lo que no saben, es que el cerumen protege el oído, evita la entrada de suciedad e insectos y que sale al exterior por su propia cuenta cuando hablamos o masticamos.
Cuando se inserta la almohadilla de algodón dentro del oído, en realidad el cerumen no es expulsado, sino que es empujado más allá de su lugar correcto, en una región donde la piel está completamente adherida al hueso, lo que imposibilita que sea expulsada por su cuenta y se quede allí hasta secarse. Incluso, muchas veces el algodón puede quedar dentro del conducto.
Ahora imagine empujar el cerumen todos los días con un aplicador; esto con el tiempo puede producir un cúmulo seco de esta cera, desarrollando una infección y causar un dolor severo, mareos y hasta la pérdida de la audición con el pasar del tiempo.
Según la audióloga Karla Solís, la mejor manera de remover el cerumen es por medio de una limpieza de la parte superficial del canal auditivo, con una toalla delgada en el dedo meñique, después de darse un baño. Además, recuerda la importancia de la cera y que no debe eliminarse por completo.