
Son conocidas por estar floreciendo en forma permanente y pueden desarrollar todo su potencial en una terraza o balcón que esté a la sombra. Las begonias se sienten especialmente a gusto en una tierra rica en nutrientes y porosa.
Es importante prepararle un buen drenaje con piedritas o material arcilloso en el fondo de la maceta, ya que la planta, oriunda de Sudamérica, no se lleva bien con la humedad estancada.
Sin embargo, la raíz no debería llegar a secarse por completo. El punto justo es sencillo: hay que regar la begonia cuando el sustrato superior está seco.
Es bueno abonarla con nuevos nutrientes una vez por semana o cada dos semanas.
Y un consejo decorativo: las flores claras y las macetas blancas le darán más luz a un balcón sin sol, y las flores blancas se seguirán viendo hasta bien entrada la noche.