San José, 01 abr (elmundo.cr) – En la era de la inteligencia artificial, el arte digital ha alcanzado un nuevo nivel de accesibilidad y personalización.
Una de las tendencias más populares en redes sociales es la generación de imágenes con IA inspiradas en el estilo de Studio Ghibli, el icónico estudio de animación japonés. Sin embargo, detrás de la belleza de estas ilustraciones se esconde un impacto ambiental alarmante: el consumo masivo de agua en los servidores que procesan estas imágenes.
¿Cuánta agua cuesta una imagen de IA?
Aunque muchas personas asocian la contaminación digital con el consumo de electricidad y la emisión de carbono, pocos se detienen a pensar en el agua necesaria para mantener funcionando los gigantescos centros de datos. Cada imagen generada por IA requiere el uso de servidores que consumen grandes cantidades de energía y, como consecuencia, necesitan sistemas de enfriamiento para evitar el sobrecalentamiento.
Investigaciones recientes revelan que generar una sola imagen con inteligencia artificial puede consumir entre 2 y 5 litros de agua. Esto puede parecer insignificante, pero cuando se multiplica por millones de imágenes creadas diariamente, el impacto se vuelve devastador.
El impacto de la viralización: millones de litros en días
Con la creciente viralización de imágenes generadas por IA al estilo Studio Ghibli, el consumo de agua ha alcanzado cifras exorbitantes. Se estima que solo en la última semana, la producción masiva de estas ilustraciones ha consumido aproximadamente 216 millones de litros de agua, una cantidad suficiente para abastecer a una pequeña ciudad durante un mes.
Los centros de datos donde se procesan estas imágenes están ubicados en diferentes partes del mundo, y muchos de ellos operan en regiones donde el agua es un recurso escaso. Países como Estados Unidos y China, que albergan los mayores servidores de IA, ya han enfrentado crisis hídricas en los últimos años, lo que agrava aún más el problema.
¿Estamos desperdiciando agua por entretenimiento digital?
Si bien la tecnología ofrece nuevas formas de expresión artística, es fundamental preguntarnos si el costo ambiental de estas imágenes justifica su producción masiva. ¿Estamos dispuestos a sacrificar millones de litros de agua solo para vernos como un personaje de Ghibli?
Este no es un llamado a abandonar la creatividad digital, sino a tomar conciencia sobre el impacto real de nuestras interacciones en el mundo digital. Optar por plataformas que usen energías renovables, regular el uso de herramientas de IA y fomentar prácticas tecnológicas sostenibles pueden ser pasos clave para reducir el daño ambiental.
En un mundo donde el agua es cada vez más escasa, es momento de preguntarnos: ¿Cuánto vale realmente una imagen creada por IA?