Alajuela, 27 oct (elmundo.cr) – En las montañas frescas de Llano Bonito de Naranjo, el espíritu navideño comienza a germinar mucho antes de diciembre. Allí, entre neblina y verdes colinas, trabaja don Reyman López, un agricultor que desde hace 20 años cultiva árboles de ciprés para llevar a los hogares costarricenses el inconfundible aroma de la Navidad.
Cada año, Reyman dedica su tiempo y esfuerzo al cuidado de cientos de árboles que, al llegar diciembre, se convierten en el centro de la decoración navideña de muchas familias. Para esta temporada, tiene 500 cipreses listos para la venta, con precios que oscilan entre ₡10.000 y ₡30.000, según el tamaño.
Más allá de la compra del árbol, visitar la finca de Reyman puede ser toda una experiencia familiar. Las montañas de Naranjo y Zarcero ofrecen el escenario perfecto para un día de paseo: disfrutar del aire puro, admirar los paisajes y saborear la comida típica en los acogedores restaurantes de la zona. Lugares como El Mirador, Rancho Amalia o Quelites, ubicados en el mismo Llano Bonito, son ideales para completar la jornada con vistas espectaculares y gastronomía tradicional.
Así, elegir el árbol de Navidad puede convertirse en un plan lleno de naturaleza, tradición y unión familiar, dando inicio al espíritu navideño de forma auténticamente costarricense.
Quienes deseen reservar su árbol de Navidad pueden contactar directamente a don Reyman López al teléfono 8796-8149.