San José, 27 oct (elmundo.cr) – La inteligencia artificial, el aumento de las enfermedades crónicas, la salud mental, las emergencias neurológicas y los avances quirúrgicos forman parte de los desafíos que enfrenta hoy la medicina. Abordar estos temas exige profesionales en constante actualización y espacios para contrastar conocimientos, revisar evidencia científica y fortalecer las decisiones clínicas. Con ese propósito, este lunes 26 de octubre comienza el 86.º Congreso Médico Nacional, que reúne a 1.100 médicos de todo el país hasta el viernes 30 de octubre.
El encuentro, organizado por el Colegio de Médicos y Cirujanos de Costa Rica, se desarrolla bajo el lema Cien años de formación médica en Costa Rica y el eje temático Tradición académica y desafíos del futuro. Su realización marca el inicio de la conmemoración del centenario de la educación médica continua en el país, una oportunidad para reconocer la evolución de la preparación profesional y analizar las exigencias que marcarán el futuro de la atención en salud.
“La medicina evoluciona todos los días y esa realidad nos exige mantenernos actualizados, actuar con ética y tomar decisiones sustentadas en la mejor evidencia científica disponible. La formación continua no es solamente una necesidad del médico, sino una responsabilidad con cada paciente que deposita su confianza en un profesional de la salud”, manifestó el Dr. Elliott Garita Jiménez, presidente del Colegio de Médicos y Cirujanos
La dimensión académica del Congreso se refleja en sus 558 conferencias, a cargo de 512 expositores y con el acompañamiento de 96 coordinadores. Los participantes son un 66% médicos generales y un 34% especialistas, una combinación que propicia el intercambio entre distintas áreas de la medicina y permite abordar los retos de la profesión desde perspectivas complementarias.
El programa contempla 60 simposios que profundizan en temas de alto impacto clínico. Entre ellos figuran las complicaciones diabéticas y el cuidado integral, las infecciones respiratorias en pediatría, las emergencias neurológicas, la atención del paciente politraumatizado, la prevención cardiovascular, la salud mental, la obesidad, la nefrología y los avances en ginecología, oncología y cirugía moderna. La agenda también incluye espacios dedicados al dolor lumbar, la endocrinología y la medicina tradicional china, entre otras áreas.
A estos contenidos se suman 21 talleres diseñados para desarrollar habilidades y trasladar el conocimiento a situaciones prácticas. Los participantes podrán actualizarse en técnicas de sutura, inmovilización de fracturas, manejo obstétrico, espirometría, cirugía mínimamente invasiva y lectura crítica de estudios científicos, así como explorar aplicaciones de inteligencia artificial en la actividad profesional. Además, se realizarán 18 foros para discutir casos complejos, normativas institucionales y desafíos del sistema nacional de salud.
El Congreso también dará espacio a la investigación mediante el reconocimiento de trabajos libres y pósteres científicos, una oportunidad para visibilizar el conocimiento desarrollado por profesionales del país y estimular el intercambio de experiencias que puedan enriquecer la práctica médica.
La apertura de estos espacios también pone en valor el papel de los colegios profesionales en el impulso de la formación continua y el fortalecimiento de las competencias de quienes ejercen una profesión. En medicina, este compromiso trasciende el ámbito académico, pues cada oportunidad de actualización contribuye a que los profesionales estén mejor preparados para responder a los desafíos de la salud. Al final, el mayor valor de ese esfuerzo se refleja en los pacientes, quienes se benefician de una atención respaldada por el conocimiento científico, la preparación constante y el ejercicio responsable de la medicina.
La selección de los contenidos académicos responde, precisamente, a la necesidad de mantener esa conexión entre conocimiento y práctica.
“Diseñamos la oferta académica del Congreso Médico Nacional pensando en los desafíos reales que enfrentan los médicos costarricenses. Priorizamos la actualización clínica, el abordaje integral de las enfermedades y el intercambio de conocimientos entre especialidades, incorporando también los avances tecnológicos, la inteligencia artificial y las nuevas alternativas diagnósticas y terapéuticas. En el año en que conmemoramos un siglo de educación médica continua, queremos reafirmar que la excelencia profesional no depende únicamente de cuánto conocimiento adquirimos, sino de nuestra capacidad para convertirlo en mejores decisiones clínicas y una atención más humana, segura y centrada en las personas”, explicó el Dr. Thomas Meoño Martín, secretario académico del Congreso Médico Nacional.
Para este Congreso Médico Nacional se apostó por proponer foros multidisciplinarios, por el intercambio entre asociaciones científicas y talleres que conviertan el conocimiento en habilidades concretas, donde las distintas especialidades se encuentren, contrasten perspectivas y construyan respuestas compartidas y convirtiendo el Congreso en un espacio para escuchar como para enseñar.
“Un principio orientó especialmente este trabajo: ninguna especialidad, por brillante que sea, puede responder por sí sola a toda la complejidad de una persona. Nuestros pacientes no viven sus enfermedades divididas por departamentos. Una persona con diabetes puede necesitar simultáneamente atención cardiovascular, renal, oftalmológica y apoyo para sostener cambios en su vida cotidiana. La respuesta debe ser coordinada, no fragmentada”, afirmó el Dr. Meoño Martín.
A cien años de historia en educación médica continua, el desafío es que el conocimiento siga avanzando al ritmo de las necesidades de la población. Porque detrás de cada actualización, cada investigación y cada habilidad clínica fortalecida hay una decisión médica que puede marcar una diferencia en la vida de un paciente.