San José, 19 sep (elmundo.cr) – Este 2025, Costa Rica fue testigo de un evento sin precedentes: la Feria de las Flores por la Vida, una celebración que fusionó arte, cultura y solidaridad para transformar la vida de más de 2.200 niños y sus familias que enfrentan enfermedades terminales.
La feria se llevó a cabo del 10 al 14 de septiembre en la Antigua Aduana, Casa del Cuño, Iglesia de Santa Teresita y Teatro La Aduana, con entradas gratuitas y un llamado a la acción: “Donar con sentido”.
La edición 2025 estuvo marcada por la temática “Viajando por el Mundo”. Cada visitante recibió un pasaporte simbólico para recorrer diferentes culturas a través de música, arte, gastronomía y tradiciones. Cada estand representó un país distinto y permitió coleccionar sellos, vivir experiencias interactivas y participar en sorteos.
La Embajada de Israel se hizo presente con el estand “Israel a través de los cinco sentidos”, que ofreció una experiencia inmersiva para los asistentes:
- Vista: un recorrido virtual por los paisajes y la diversidad geográfica de Israel.
- Tacto: muestras de barro del Mar Muerto, conocido por sus propiedades para el cuidado de la piel.
- Audición: audios interactivos con palabras en hebreo y su pronunciación, para acercar al público a este idioma milenario.
- Olfato: degustación de aromas de especias tradicionales como za’atar, sumaac y cúrcuma.
- Gusto: degustación de platillos típicos de la cocina israelí.
Además, el estand incluyó una estación de tradiciones religiosas que representó al judaísmo, islam y cristianismo, con el objetivo de promover la convivencia y el respeto intercultural. También se exhibieron obras de arte donadas por la comunidad judía, cuya venta fue destinada a recaudar fondos para el proyecto.
“Este es un movimiento que va más allá de la feria. Es una comunidad de personas que creen en la esperanza, en la solidaridad y en la importancia de hacer que cada día cuente”, afirmó José Rafael Quesada Jiménez, director ejecutivo de la Fundación Pro-Unidad de Cuidado Paliativo.
La feria busca recaudar fondos para construir el primer hospicio pediátrico de 10 pisos en Costa Rica, un espacio que brindará atención integral y humanizada a niños en fase terminal y a sus familias.
“Este es el momento en el que Costa Rica e Israel demuestran que su deseo de mejorar el mundo y cuidar la vida puede hacerse realidad”, destacó Mijal Gur Aryeh, embajadora de Israel en Costa Rica.
La feria fue declarada de Interés Cultural por el Gobierno de Costa Rica y contó con la participación de artistas, voluntarios y patrocinadores que se unieron a esta causa para celebrar la vida y promover la esperanza.