
Debido a un dicho popular muy notorio, que los aztecas son nacionalistas a ultranza, los asaltantes mexicanos que nos visitaron; sin ser turistas, no se mezclaron con el hampa criolla; por un hecho muy lógico y premeditado, que sin presumir de ser Sherlock Holms, no compraron armas ni legales y menos ilegales para no ser delatados, se conformaron con unas pistolas de balines, que por grande dicha, salvaron las vidas de los empleados de los negocios afectados.
Por antonomasia, nos viene a colación el choque de nuestro “tren bala” cuyos pasajeros se salvaron de mayores consecuencias debido a la velocidad reducida de las máquinas. La construcción de una doble vía tal vez; evitaría los choques frontales (por unos rieles más), de paso; nunca entendimos la concesión que el INCOFER otorgó a una empresa privada, cuando los conductores y demás personal podrían haber sido costarricenses bien entrenados.
De nuestra cosecha; además del título del presente comentario, agregamos: “un tren “seguro” no elige a un presidente”; para salir del cemento y de la Liga Deportiva Alajuelense los dos en progreso y muy de moda.
Además; celebramos el nombramiento y la actuación, de la señora fiscala como directora del departamento, sin embargo; con todo respeto, nos extraña un poco que solamente ahora reabra la investigación en contra del Dr. Oscar Arias Sánchez, no obstante “Dura lex sed lex”.
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