Un País en Desarrollo (incluso los desarrollados) si no adaptan sus economías a los cambios (le llaman crisis) y son flexibles a cada situación, se paran, no crecen, lo malo es que nunca emergen.
Se suponía que LatAm con su década de crecimiento ya lo tenía todo solucionado, incluso eran parte del futuro del mundo, un ejemplo a seguir. Lo pueden ser, lo son, pero no de esta forma en que nada cambia “lo de siempre”.
Los culpables no son los precios de las materias primas, el petróleo, los tipos de interés de EE UU, las catástrofes naturales, que siempre han estado, y China. Se supone que una economía no se basa solo en el precio de los productos que exporta, menos si son agricultura y minería, sin valor añadido. La cuestión es más clara, es la política.
Sea cual sea el crecimiento económico global, los mercados financieros, el petróleo y otras materias primas dominantes, los países en desarrollo siguen igual.
Los inversionistas que dominan el mundo, casi lo dirigen, todavía no, está la política en democracia, las personas, los pueblos, siguen creyendo que las economías en desarrollo, crecen mucho más rápido que los países desarrollados, importan “producto terminado”, tecnología, y exportan materias primas y servicios – no siempre, y por ser baratos, la productividad, la competitividad, la rentabilidad ¿Cómo se queda?.
Las economías en Asia, América Latina, África u Oriente Próximo, claro que convergen, pero no es un asunto de lógica y destino, como parece ser que nos explican sobre la economía de los países en desarrollo, esa lógica debería haberse aplicado durante las décadas previas a cuando el crecimiento de los países en desarrollo comenzó a llamar la atención. Pero no fue así. Por esta razón se explica por qué tantas economías están teniendo problemas: los principales determinantes de una economía en desarrollo son la política, las normas y todo lo relacionado con las instituciones de gobernanza. De manera más precisa, si bien los países pueden pasar por periodos de bonanza y aprovechar los ciclos de los productos básicos a pesar de tener instituciones políticas disfuncionales, la verdadera prueba viene cuando llegan épocas menos favorables y el país necesita cambiar de rumbo.
La base de un sistema político: mediar entre grupos de intereses y bloques de poder para que prevalezca el interés público más amplio. En esencia, permitir que la economía evolucione con flexibilidad desde usos que se han vuelto no rentables a otros con más potencial. La clave para el desarrollo está en las instituciones políticas y su voluntad de hacer frente a los grupos de intereses, mediar en los conflictos sociales y mantener el imperio de la ley.
Que espera Costa Rica para poner en marcha un Plan de Desarrollo “de verdad” que ponga en marcha “de una vez” el Desarrollo Integral, imitable para cualquier País de LatAm.
Como dice un amigo mío, tico, que sabe lo que se dice: Mientras pensemos que todo es “pura vida” y que somos el país más feliz del mundo, nos iremos quedando muy rezagados, hasta que una fuerte crisis, como la de España o Grecia nos haga despertar.
* Experto en Internacionalización.
En España, para Costa Rica, a 25 de agosto de 2015
