Top 5 para elegir un candidato a quien dar el voto

Ahora que nos acercamos a la “Costa Rica del Bicentenario” resulta importante hacernos una pregunta: en 200 años de vida independiente ¿hemos alcanzado la madurez cívica suficiente para tomar decisiones político-electorales importantes de forma responsable? Para nadie es un secreto que el país está a las puertas de una de las decisiones más importantes de su historia reciente: existe una crisis económica importante en las finanzas públicas, las cifras de desempleo no hacen más que aumentar, el aparato estatal es cada vez más grande e inmanejable y la corrupción en los Supremos Poderes está a la orden del día.

Con lo anterior en mente, resulta importante resaltar esos elementos indispensables que deberá tener el candidato o candidata que quiera llegar a ocupar la silla más importante en Casa Presidencial y, para lograrlo, es importante deselitizar la política pensando que el costarricense promedio no es capaz de entender los elementos más elementales del ejercicio del poder. Dicho esto, es mi humilde opinión que lo siguientes son puntos no negociables para que podamos decantarnos a entregar el sagrado voto a uno u otro partido:

  1. Un enfoque económico holístico: sin menospreciar, por supuesto, el aspecto social de la función pública, lo cierto es que Costa Rica ha tenido avances muy importantes en materia social y que, gracias a la sólida institucionalidad democrática que hemos construido a lo largo de nuestra historia, estas grandes victorias se encuentran protegidas. Considero, entonces, que es necesario ver el otro lado de la moneda y brindarle especial atención al plan de desarrollo y reactivación económica de los y las aspirantes a la Presidencia. Sin embargo, tenemos que dejar de aceptar que nos apliquen “la pomada canaria”, cerrando filtraciones con curitas por aquí y por allá. El enfoque debe ser holístico, entendiendo la economía nacional, y las partes que la componen y con las que interactúan, como un todo. Solo así lograremos que nuestras finanzas funcionen como una maquina bien aceitada para seguir invirtiendo en educación, desarrollo tecnológico, programas sociales y todas esas cosas de las que nos sentimos tan orgullosos.
  2. Pensamiento Innovador: porque no sé ustedes, pero yo hace años siento que estamos repitiendo las mismas recetas una y otra vez, solo que, con protagonistas diferentes, y esperando resultados distintos y, si de algo tenemos certeza, es que esa tendencia nos tiene hoy donde estamos: sin plata, desempleados, desconfiados, con sensibles divisiones sociales, escépticos y con un peligroso descontento ciudadano generalizado. Es momento de hacer algo diferente y eso inicia con comenzar a desarrollar y diversificar las diferentes aristas que componen nuestro al Estado y su funcionamiento de forma que cada costarricense encuentre un lugar donde brillar.
  3. No a más impuestos: porque simplemente nuestros bolsillos no aguantan más. Es muy sencillo meternos la mano en los bolsillos a todos y todas cuando hay fugas desvergonzadas del capital público, cuando no hay un uso responsable de las finanzas de Estado, cuando no se contiene el gasto y se gasta a manos llenas (pagando, inclusive, sobreprecios en algunas ocasiones). Quien llegue a la silla del presidente de la República deberá saber hacer un uso eficiente de los recursos con los que cuenta hoy, dejando en paz a todas y todos los trabajadores que ya hemos puesto nuestra parte para colaborar con la mejora del país.
  4. Un verdadero equipo de trabajo: y quiero subrayar la palabra “verdadero”, no uno sacado de la manga cuando notó que podría, verdaderamente, llegar a ganar las elecciones o uno montado únicamente con figuras simbólicas para llenar “cuotas de demanda popular”. Necesitará, desde la campaña, rodearse públicamente de personas intachables, expertas en sus áreas, que no respondan a amiguismos ni a favores políticos y que su único interés sea servir a Costa Rica y su interés nacional (no servirse a sí mismos y a sus intereses particulares).
  5. Transparencia y comunicación: y aquí seré muy enfático al decir: ¡ya basta! Es suficiente. Ya no más personas que actúan por debajo de la mesa, que no son claros con sus acciones ni con sus rendiciones de cuentas. Si de verdad insistimos en aquella vieja y, por ahora, muy desatinada concepción de que Costa Rica es la “Suiza centroamericana”, entonces, es fundamental que, como ciudadanos, hagamos nuestra parte para que, en la medida de nuestras capacidades y posibilidades, nos aseguremos de que personas íntegras vayan a ostentar el poder político del país. Personas que responderán con claridad los cuestionamientos que se les haga y que limpiarán las instituciones del Estado de todo aquel y toda aquella que pretenda seguir ensuciando el buen nombre de nuestra democracia y nuestra institucionalidad.

Esto es lo que debe reunir una persona para llevarse mi voto el próximo febrero de 2022. Ya es hora, costarricenses: es cierto que las elecciones son una fiesta cívica pero no todo es diversión, proselitismo, banderas y celebración… Nos estamos jugando nuestro futuro y el de las personas que más queremos. Sea exigente a la hora de votar y vote por el mejor y no solo porque nos pusimos en una situación en la que “no quedó de otra”. Aún estamos a tiempo.

Los artículos de opinión aquí publicados no reflejan necesariamente la posición editorial de EL MUNDO. Cualquier persona interesada en publicar un artículo de opinión en este medio puede hacerlo, enviando el texto con nombre completo, foto en PDF de la cédula de identidad por ambos lados y número de teléfono al correo redaccion@elmundo.cr, o elmundocr@gmail.com.

Los artículos de opinión aquí publicados no reflejan necesariamente la posición editorial de EL MUNDO. Cualquier persona interesada en publicar un artículo de opinión en este medio puede hacerlo, enviando el texto con nombre completo, foto en PDF de la cédula de identidad por ambos lados y número de teléfono al correo redaccion@nuevo.elmundo.cr, o elmundocr@gmail.com.

Últimas noticias

Te puede interesar...

478.72

485.72

Últimas noticias

Edicto