Con la sabiduría de los costarricenses, tradicionalmente no elegimos mayorías legislativas de ningún partido político, ni siquiera confiamos en darle a ningún partido político la mayoría simple de 29 diputados. Es demasiado peligroso para nuestra Costa Rica del pura vida. Como no confiamos en la capacidad de ningún gobierno para que hagan un buen gobierno, las mayorías legislativas necesarias deben obtenerlas mediante los acuerdos políticos entre los diversos partidos correspondientes. Así es nuestra Costa Rica del pura vida. Hemos aprendido a tener mucha paciencia con nuestros gobiernos. También podemos y ya sabemos disfrutar de las segundas rondas en nuestras elecciones. Para los costarricenses no es necesario ni importante que nada se resuelva en la primera ronda. Claro que a los partidos políticos sí necesitan y les interesa porque les conviene, pero a todos los costarricenses ni nos precisa, ni nos interesa, ni nos conviene. Tampoco combinan con nuestra democracia del pura vida los gritos, los insultos, ni odios, ni violencia ni polarización. Claro que quisiéramos que todos los gobiernos de turno hicieran y resolvieran algo en favor de todos los costarricenses, en favor de nuestra democracia y finalmente en favor de nuestra Costa Rica del pura vida. Pero también nos hemos acostumbrado a no esperar gran cosa de nuestros gobiernos. Los costarricenses ya tenemos cada vez más experiencia para que hasta las segundas rondas encajen dentro de nuestra Costa Rica del pura vida. Y sin elegir mayorías legislativas de ningún partido político porque cualquier tico básico con mayoría legislativa nos puede quitar hasta las garantías individuales. Cualquier tico básico con mayoría legislativa nos puede quitar el libre albedrío. Cualquier tico básico con mayoría legislativa nos puede quitar nuestra democracia del pura vida. No es necesario que sacrifiquemos nuestra Costa Rica del pura vida. Los gritos, los insultos, el odio, la violencia y la polarización son otra pandemia peor para nuestra Costa Rica del pura vida.
Lo único que sí es necesario e importante que se resuelva en la primera ronda, para todos los costarricenses, es que vayamos a la segunda ronda. Los costarricenses no tenemos prisa. Hemos aprendido a tener mucha paciencia con nuestros gobiernos. También podemos y ya sabemos disfrutar de las segundas rondas en nuestras elecciones. Para los costarricenses no es necesario ni importante que nada se resuelva en la primera ronda. Claro que a los partidos políticos sí necesitan y les interesa porque les conviene, pero a todos los costarricenses ni nos precisa, ni nos interesa, ni nos conviene. Tampoco hay necesidad de gritos, ni de insultos, ni odios, ni violencia ni polarización. Hasta este gobierno actual inclusive salió de una segunda ronda. Hace 16 años y un candidato no quiso debatir. Ya lo resolvimos y no ha vuelto a ocurrir. Los costarricenses ya tenemos cada vez más experiencia para que hasta las segundas rondas encajen dentro de nuestra Costa Rica del pura vida. Ya casi lo logramos. Sin odios, sin insultos, ni gritos, ni violencia ni polarización hasta las segundas rondas ya forman parte de nuestra democracia del pura vida. Para los ticos, también las segundas rondas son una fiesta. Así tiene que ser, porque esta es nuestra Costa Rica del pura vida. Los costarricenses cumplimos con nuestra obligación y satisfacción del deber cumplido cuando vamos a ejercer nuestro derecho a votar. Es un asunto personal, es un asunto de conciencia. Y como dice uno de nuestros himnos vamos a votar “por nuestra propia voluntad” pero queremos ir bien informados. La pandemia del 2020 duró como 2 años y, esta otra pandemia peor, de gritos e insultos desde el 2022 cuánto tiempo más nos va a llevar?
Con las segundas rondas habrán más debates y tendremos más criterio para elegir lo que sea mejor para todos los costarricenses, aunque finalmente sea otro gobierno de turno que tampoco resuelva nada. Esta es nuestra Costa Rica del pura vida. Y ya será más fácil elegir entre 2 que entre 20 candidatos. No hay problema porque para los costarricenses las segundas rondas son también otra fiesta. Así debe ser en nuestra democracia del pura vida. Sería una maravilla que además de nosotros y los turistas, nuestros hijos y nietos puedan disfrutar también de nuestra Costa Rica del pura vida. Que también puedan disfrutar de esta nuestra democracia única y original, de esta nuestra democracia de exportación, de esta nuestra Costa Rica del pura vida. Pero eso solo se consigue sin gritos, sin insultos, sin violencia, sin odios y sin polarización. Recordemos que para las elecciones anteriores del 2022 nos dijeron que de por si, los “ticos básicos”, sea lo que sea que nos digan, todo nos lo creemos y eso que para esas elecciones no habían niveles tan altos de desinformación como los que tenemos actualmente. La verdad es que todos los ticos sabemos por qué perdió quien perdió y por qué ganó quien ganó en esas elecciones. Pero ahora y de conformidad con los niveles de tecnología actuales y las facilidades de acceso a tanta diversidad de fuentes de información, deberíamos hacer todo lo posible para no volver a ganarnos esa baja calificación. Máxime que para estas elecciones sí hay unos niveles altísimos de desinformación, de la que por suerte y por la sabiduría de los ticos, la mayoría de costarricenses ya tenemos pleno conocimiento del manejo bueno y malo de las redes sociales que hacen otros pero que todos los demás también lo podemos hacer porque sabemos cómo se hace. Lo único que sí es necesario e importante que se resuelva en la primera ronda, para todos los costarricenses, es que vayamos a la segunda ronda y que no elijamos como siempre, a ninguna mayoría legislativa para ningún partido político.