Lo único que sí es necesario e importante que se resuelva en la primera ronda, para todos los costarricenses, es que vayamos a la segunda ronda. Los costarricenses no tenemos prisa. Hemos aprendido a tener mucha paciencia con nuestros gobiernos. También podemos y ya sabemos disfrutar de las segundas rondas en nuestras elecciones. Para los costarricenses no es necesario ni importante que nada se resuelva en la primera ronda. Claro que a los partidos políticos sí necesitan y les interesa porque les conviene, pero a todos los costarricenses ni nos precisa, ni nos interesa, ni nos conviene. Tampoco hay necesidad de gritos, ni de insultos, ni odios, ni violencia ni polarización. Claro que quisiéramos que todos los gobiernos de turno hicieran y resolvieran más cosas en favor de todos los costarricenses, en favor de nuestra democracia y finalmente en favor de nuestra Costa Rica del pura vida. Pero también nos hemos acostumbrado a no esperar gran cosa de nuestros gobiernos. Hasta este gobierno actual inclusive salió de una segunda ronda. Hace 16 años y un candidato no quiso debatir. Ya lo resolvimos y no ha vuelto a ocurrir. Los costarricenses ya tenemos cada vez más experiencia para que hasta las segundas rondas encajen dentro de nuestra Costa Rica del pura vida. Ya casi lo logramos. Sin odios, sin insultos, ni gritos, ni violencia ni polarización hasta las segundas rondas ya forman parte de nuestra democracia del pura vida. Para los ticos, también las segundas rondas son una fiesta. Así tiene que ser, porque esta es nuestra Costa Rica del pura vida. Los costarricenses cumplimos con nuestra obligación y satisfacción del deber cumplido cuando vamos a ejercer nuestro derecho a votar. Es un asunto personal, es un asunto de conciencia. Y como dice uno de nuestros himnos vamos a votar “por nuestra propia voluntad” pero queremos ir bien informados.
Con las segundas rondas habrán más debates y tendremos más criterio para elegir lo que sea mejor para todos los costarricenses, aunque finalmente sea otro gobierno de turno que tampoco resuelva nada. Esta es nuestra Costa Rica del pura vida. Y ya será más fácil elegir entre 2 que entre 20 candidatos. No hay problema porque para los costarricenses las segundas rondas son también otra fiesta. Así debe ser en nuestra democracia del pura vida. Sería una maravilla que además de nosotros y los turistas, nuestros hijos y nietos puedan disfrutar también de nuestra Costa Rica del pura vida. Que también puedan disfrutar de esta nuestra democracia única y original, de esta nuestra democracia de exportación, de esta nuestra Costa Rica del pura vida. Pero eso solo se consigue sin gritos, sin insultos, sin violencia, sin odios y sin polarización. Recordemos que para las elecciones anteriores del 2022 nos dijeron que de por si, los “ticos básicos”, sea lo que sea que nos digan, todo nos lo creemos y eso que para esas elecciones no habían niveles tan altos de desinformación como los que tenemos actualmente. La verdad es que todos los ticos sabemos por qué perdió quien perdió y por qué ganó quien ganó en esas elecciones. Pero ahora y de conformidad con los niveles de tecnología actuales y las facilidades de acceso a tanta diversidad de fuentes de información, deberíamos hacer todo lo posible para no volver a ganarnos esa baja calificación. Máxime que para estas elecciones sí hay unos niveles altísimos de desinformación, de la que por suerte y por la sabiduría de los ticos, la mayoría de costarricenses ya tenemos pleno conocimiento del manejo bueno y malo de las redes sociales que hacen otros pero que todos los demás también lo podemos hacer porque sabemos cómo se hace. Lo único que sí es necesario e importante que se resuelva en la primera ronda, para todos los costarricenses, es que vayamos a la segunda ronda.
Los costarricenses cumplimos con nuestra obligación y satisfacción del deber cumplido cuando vamos a ejercer nuestro derecho a votar y como dice uno de nuestros himnos, “por nuestra propia voluntad” pero bien informados. Es un asunto personal, es un asunto de conciencia, porque la idea es seguir disfrutando de nuestra Costa Rica del pura vida. Gobierno tras gobierno, está claro que todas nuestras instituciones públicas adolecen de muchos defectos, pero es que si de defectos se trata, también los 3 poderes de la República tienen muchos defectos. Entonces, por dónde empezamos, quien arregla a quien? Es el poder ejecutivo quien nombra a sus ministros y viceministros, también es el poder ejecutivo quien nombra juntas directivas y presidentes de instituciones públicas, embajadores y un sin número más de funcionarios públicos. Los partidos políticos son quienes escogen a los futuros diputados. Los diputados son quienes eligen y reeligen a magistrados y jueces del poder judicial hasta por 8 larguísimos años. Por dónde empezamos, quien arregla a quien? Para eso es un cambio de gobierno. Para que el nuevo gobierno arregle lo que haya que arreglar. Todos esos funcionarios también tienen montones de asesores que los pagamos todos los costarricenses. El problema son las personas, la poca o total ausencia de capacidad de las personas, no las instituciones ni la institucionalidad. También el actual gobierno de turno salió de una segunda ronda. También podemos y ya sabemos disfrutar de las segundas rondas en nuestras elecciones. No es necesario ni importante que nada se resuelva en la primera ronda. Los costarricenses nos hemos acostumbrado a tener mucha paciencia con nuestros gobiernos. Lo único que sí es necesario e importante que se resuelva en la primera ronda, para todos los costarricenses, es que vayamos a la segunda ronda.